El ex jefe de Contrainteligencia de la Policía de Investigaciones (PDI), Alejandro Druetta, fue detenido este miércoles por la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) en el marco de una causa federal donde está sospechado de ser el jefe de una banda narco. Se trata de la misma investigación por la que fue allanado y desplazado de su cargo el año pasado. Dentro de la causa se pudo establecer que su rol no fue haber sido cómplice sino organizador de la asociación ilícita.

Druetta será indagado este miércoles por el juez federal Marcelo Bailaque en los tribunales de Oroño al 900. También cayó un policía que fue condenado el año pasado como miembro de la banda de Los Monos. Se trata de Juan Ángel Delmastro, alias “Tiburón”.

Según la información a la que accedió a Rosario3, Druetta y Delmastro son considerados “jefes” u “organizadores” de la presunta asociación ilícita que tiene como miembro a Ignacio Actis Caporale, alias “Ojito”, quien fue detenido en el autódromo de Buenos Aires en diciembre de 2016. La causa es un desprendimiento de otra que está por llegar a juicio, donde “Ojito” está procesado junto a otras ocho personas sospechadas por conformar una banda narco que comercializaba marihuana, cocaína, ácido lisérgico (LSD), y metilendioximetanfetamina (MDMA o éxtasis).

La organización es investigada por la comisión de distintas maniobras delictivas vinculadas con el tráfico ilícito de estupefacientes, como así también a la realización de “procedimientos de prevención, con información obtenida ilegalmente, para consolidar falsamente la función policial y éxito profesional”.

La causa se centró en los delitos que cometió la asociación ilícita desde el 5 de julio de 2007 al 26 de septiembre de 2012 en Rosario.

De acuerdo a la investigación, Druetta y Delmastro dieron una serie de órdenes a “Ojito” para desplegar y organizar diversas etapas relacionadas con la comercialización de la droga. Los dos policías –con distintos grados de jerarquía a lo largo de sus carreras– accedían a datos “a partir de la misma actividad de la organización criminal, relacionada con el tráfico ilícito de drogas”.

Según se desprende de la causa, Druetta, alias “Speedy”, y “Tiburón” Delmastro hicieron procedimientos que terminaron con detenidos y secuestro de drogas, pero cuyo inicio estaba asentado de forma “falsa”. Es decir, cómo se llegó a la información para hacer posteriormente el operativo. En esos casos se adujo haber obtenido los datos por “fuentes anónimas” o haciendo “tareas de prevención”.

Druetta y Delmastro no cumplieron con sus funciones, “no promovieron la persecución y represión de los delitos que estaban obligados a combatir”, de acuerdo a la acusación.

Para avanzar en la causa fueron claves algunos testimonios que fueron posteriormente acreditados a través de varias medidas ordenadas por la justicia Federal. Una persona llegó a señalar que “Druetta era quien entregaba la droga y decía muchas veces a quién se tenía que vender. También pedía que le entreguen a gente que les compraba para él después detenerlos y con esos procedimientos ir ascendiendo en su carrera policial”.

Los datos que obtuvo Rosario3 marcan que el inicio de la “empresa delictiva” tuvo lugar el 5 de julio de 2007, cuando Druetta y Delmastro detuvieron a “Ojito” Actis Caporale.

Giro en la causa

Alejandro Druetta fue procesado en agosto del año pasado por el juez federal Marcelo Bailaque por haber confabulado junto a Actis Caporale para que éste pudiera llevar adelante la comercialización de droga en la zona de Venado Tuerto en 2012. En ese momento, el policía estaba a cargo de la Brigada Operativa Antinarcóticos de esa región.

De la intervención telefónica hecha a “Ojito” surgen comunicaciones con Druetta, quien antes de ser designado jefe policial en Venado Tuerto desarrolló tareas en Villa Constitución. La Sección Acústica Forense de la Policía Federal (PFA) pudo concluir que la voz de esas conversaciones telefónicas es definitivamente del policía, más allá que esa línea telefónica Nextel estaba a nombre de otra persona.

Entre las conversaciones destacadas por la investigación, “Ojito” mantuvo un diálogo telefónico con una presunta pata de su banda el 14 de mayo de 2012 donde le comentó a otra persona que “Venado es seguro”. Esa frase se presume que fue dicha por las condiciones para vender estupefacientes. Caporale también señaló en esa charla que cuando estuvo en Villa Constitución le “habilitaron todo”.

En la resolución del año pasado, Bailaque subrayó que “no puede dejar de destacarse el informe de entrecruzamiento de comunicaciones y georreferenciación de recorridos” entre el presunto narco y el desplazado jefe policial. Esa pericia arroja que el 3, 4, 6 y 7 de mayo de 2012 llegaron a concretar los encuentros que se pactaron telefónicamente.