Un sondeo privado local revela que el cierre de semana con jornada reducida o distendida comienza a imponerse, principalmente en el sector Servicios. Compensaciones alternativas en escenarios de crisis.

La tendencia del “viernes flexible”, modalidad que implica una jornada laboral reducida o más distendida en el último día de la semana, gana terreno en Mendoza según un sondeo privado que, aunque acotado, resulta representativo.

El sistema se ha extendido principalmente en empresas del sector Servicios, aunque de a poco se extiende también a otros. En concreto, el estudio de Gestión Consultores destaca que del año pasado a éste el “viernes flexible” saltó del 10% al 30% de las firmas del rubro.

“Los beneficios vinculados a la flexibilidad horaria son los que más crecen, más aún en un año como éste, en el que la mayoría de los trabajadores privados están preocupados porque no les alcanza el sueldo o sienten temor y angustia por la posibilidad de perder el trabajo”, comenta la directora de la consultora, Paula Pía Ariet, a MDZ.

Si bien el sondeo se realizó solo en base a 88 empresas, desde Adecco coinciden con el diagnóstico: el cierre de semana reducido que desde hace tiempo se impone en Estados Unidos y Europa está llegando al mercado laboral mendocino. “Se utiliza como un premio y es realmente muy valorado entre los trabajadores”, asegura la directora regional de la multinacional de RRHH, Jimena Tillar, a MDZ. De todos modos aclara que, al menos por ahora, se utiliza principalmente en “sectores que no afecten la atención al público”.

El estudio de Gestión Consultores indica que en el panorama del mercado general de trabajo el “viernes flex” con entre 2 y 3 horas menos de trabajo aplica a entre el 11% y el 20% según se trate de operarios o gerentes, respectivamente.

Estos números saltan a entre el 19% y el 32% en el caso de las empresas del sector Servicios. En el fondo del ranking se ubican las empresas de Producción, con la modalidad aplicada al 7% del personal como máximo.

La pregunta del otro lado del mostrador, el de la empresa, es: ¿se resigna productividad por el beneficio? ”Al contrario”, asegura Ariet. “Terminar antes tu jornada semanal, ya sea el viernes o el sábado, o hacerla más distendida ayuda a que el trabajador arranque la semana con más ganas y compromiso”, destaca. Según sus sondeos, estos beneficios blandos “renuevan la energía con la empresa, impactando en el compromiso y, consecuentemente, en una productividad mayor”.

Otros beneficios
Lejos de las épocas de vacas gordas y bonos atractivos en efectivo, las empresas apelan también a otros beneficios además del “viernes flexible”.

Entre ellos se cuentan: el día de almuerzo distendido o trabajo sábado de por medio para personal administrativo.

“Algunas empresas dividen sus sectores por mitades para que trabaje un sábado cada uno”, explica la directiva de Gestión Consultores.