La propia Mariah Carey se enteró y se hizo eco de la anécdota.

La artífice de que el desastre diera la vuelta y virara en el mejor regalo de cumpleaños posible fue una prima lejana. Lejana en el espacio, se entiende. “Mi prima de Inglaterra pidió a sus compañeros de trabajo una tarta de cumpleaños de Mariah Carey”, contaba desde Toronto Harriet Alida Lye en Twitter, “lo entendieron mal y ésta es la tarta que le hicieron”.

Efectivamente, la imagen muestra una tarta rodeada de magdalenas con un “feliz cumpleaños” y una foto de una mujer que poco a nada tiene que ver con la diva: “Es Marie Curie con una pinta muy festiva”.

La anécdota dio la vuelta al mundo en pocas horas rodeada de risas en todos los idiomas. Hubo incluso quien vio en ella un complot anti Mariah que merecería varios premios Nobel. Pero la sorpresa final llegó de la mano de la propia artista estadounidense, que estos días promociona su nuevo disco Caution con gira europea incluida. “Esa podría haber sido yo si no hubiera suspendido las matemáticas“, contestaba Carey en Twitter. Siobhan no tuvo su tarta de cumpleaños… pero tuvo algo mucho mejor.