Será el último indicador social que informará el organismo antes de las PASO. En 2018 hubo 417.000 nuevos desocupados.

El Gobierno difundirá este miércoles el último indicador socioeconómicoantes de las elecciones primarias de agosto. El Indec dará a conocer el índice de desocupación del primer trimestre de 2019 que, se espera, marque un incremento respecto a las mediciones anteriores.

El cuarto trimestre de 2018 finalizó con un desempleo de 9,1%, un salto de casi dos puntos respecto al mismo lapso de 2017, lo que reflejó que hubo a lo largo del año pasado 417.000 nuevos desocupados. Según cifras del Ministerio de la Producción y Trabajo, en los últimos 12 meses se perdieron 270.000 puestos de trabajo.

Las estimaciones privadas y algunas cifras oficiales marcan que durante 2019, como consecuencia de una prolongación de la recesión, los indicadores del mercado de trabajo siguieron empeorando. En ese sentido, la última cifra difundida por la Secretaría de Trabajo, correspondiente a marzo, muestra que el empleo cayó 2,2% de forma interanual, y que entre los asalariados del sector privado el retroceso es más marcado, con 2,5%, el más pronunciado de los últimos cinco años.

Los sectores económicos que registran las mayores sangrías de puestos de empleo son los que más sintieron el golpe del parate en la actividad. En marzo, siempre según la Secretaría de Trabajo, hubo 69.000 asalariados menos en el rubro industrial manufacturero y 46.400 menos en comercio y reparaciones. El transporte, las actividades inmobiliarias y la construcción también sufrieron pérdidas en sus dotaciones de personal.

Las consultoras y organismos internacionales estiman que los índices terminarán mostrando, a fin de 2019, un deterioro mayor en el mercado laboral. En abril, el Fondo Monetario Internacional ajustó su proyección de desempleo para la Argentina a 9,9%. En febrero, por su parte, la OIT ya había alertado sobre una nueva suba del desempleo, con un número similar al del FMI.

Un informe de la consultora Radar estimó recientemente que el índice de desocupación de 2019 llegaría a fin de año a superar el 12%, lo que configuraría la medición más alta desde 2005. De acuerdo a ese centro de estudios, ese porcentaje implicará 700.000 nuevos desempleados en todo el país para diciembre.

Radar identificó dos razones que explicarían ese incremento. Por un lado, “una mayor entrada de trabajadores al mercado laboral, como consecuencia de la caída del poder adquisitivo (efecto “trabajador adicional”), que no necesariamente encontrarán empleo, dado el pobre desempeño de los principales sectores económicos”.

La segunda razón, explicaron, se debe a “la continuidad de la destrucción de empleos como consecuencia de la persistencia de la recesión y el mal desempeño de la gran mayoría de los sectores, en particular, los trabajos de mano de obra intensivos”.

Ecolatina, por su lado, arriesgó que incluso considerando que la economía podría haber alcanzado un piso, “el mercado de trabajo no se fortalecería“. “Los principales sectores que traccionarán al PBI este año estarán vinculados a la actividad agropecuaria, rama que posee acotadas posibilidades de creación de empleo. En contraposición, aquellos sectores de trabajo intensivos, entre los que sobresalen algunas ramas de la industria y el comercio, seguirán en rojo durante casi todo 2019”, publicó la consultora en marzo, tras la difusión de las cifras finales de desempleo de 2018.

Las últimas cifras del Indec dieron un panorama de cómo afectó la suba de la desocupación en las distintas regiones del país. De los 31 conglomerados urbanos que cubre el muestreo del organismo, en 25 se registró un incremento de la desocupación si se comparan los números definitivos de 2018 con los del año anterior. Las regiones más afectadas por la falta de trabajo fueron, a fin del año pasado, Mar del Plata y el Gran Rosario (12,8% cada una) y el Conurbano bonaerense (11,4%).

El desempleo se concentra en la zona pampeana (Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba y La Pampa). La segunda región más golpeada es la Patagonia, mientras que algunas provincias del noreste y noroeste argentino tienen los índices más bajos del país.

Dentro de la zona pampeana los dos conglomerados con peores números son Mar del Plata y el Gran Rosario, con 12,8% cada una. La particularidad es que, para el caso de Rosario, en un año el desempleo se incrementó cinco puntos porcentuales, lo que implica que unas 32.000 personas perdieron su puesto de trabajo en esa ciudad.

Más atrás se ubicó el Gran Buenos Aires, que en un año pasó a tener desocupación de dos dígitos. A fines de 2018 fue de 11,4%, un incremento de poco más de dos puntos respecto al año anterior. Esto significa que, en 12 meses, 133.000 personas perdieron el empleo. En el mismo lapso de tiempo, 184.000 trabajadores salieron a buscar otro puesto laboral.

El informe que publicará este miércoles el Indec será el último entre los indicadores sociales más sensibles antes de que se celebren las PASO, el 11 de agosto. Un mes después el organismo estadístico difundirá el número de desocupación del segundo trimestre del año y los índices de pobreza e indigencia del primer semestre.