El tribunal estadounidense denegó el cambio de jurisdicción que había solicitado el Estado. El caso seguirá tramitando en Nueva York, donde un fondo buitre reclama unos u$s3000 millones.

La Corte Suprema de los Estados Unidos rechazó un pedido de la Argentina de revisar la jurisdicción de la demanda que un fondo buitre hizo al país por la expropiación de YPF.

El reclamo se inició en 2015 en Nueva York, cuando el fondo Burford, en cabeza de dos sociedades del grupo Petersen con las que la familia Eskenazi entró en la petrolera en 2008, demandó al Estado y a la compañía por u$s3000 millones por no haber extendido la oferta que hizo a Repsol, accionista mayoristaria, al resto de los socios minoritarios. Burfod había adquirido los derechos de litigio a la justicia de España, en el proceso de quiebra de las empresas Petersen, radicadas en el país europeo.

El máximo tribunal de los Estados Unidos devolvió así el caso a la jurisdicción de Nueva York, donde la causa avanza y el fondo Burford tiene fallos preliminares a su favor.

El veredicto de la Corte estadounidense era esperado, ya que semanas atrás el gobierno de los Estados Unidos rechazó expedirse como amicus curiae a favor del país, lo que hubiera dado algo de esperanza a la postura argentina.

Burford, que ya ganó un juicio por la estatización de Aerolíneas Argentinas, compró en España derechos de juicio de Petersen Energía, la firma que creó el grupo de la familia Eskenazi para ingresar en YPF en 2008. Los Eskenazi, sin embargo, repitieron varias veces que no tienen nada que ver con el litigio que se desarrolla en Nueva York.

El fondo buitre inició entonces un reclamo en esa corte distrital por unos 3000 millones de dólares. Argumentó que, por estatutos, YPF debió haber hecho una oferta a los accionistas minoritarios cuando indemnizó a Repsol por la estatización de la petrolera.

El fondo Eton lleva adelante un reclamo similar, por unos u$s465 millones.

Ambos expedientes tramitan en la corte del segundo circuito de Nueva York. La jueza Loretta Preska quedó habilitada para continuar con el proceso.

En una primera instancia la jueza Preska avaló el reclamo de Burford y consideró que YPF incumplió su estatuto y los prospectos de cotización pública. La Argentina apeló ese fallo, pero el pasado 19 de abril la Corte de Apelaciones dejó firme la sentencia.

La Argentina buscaba traer el juicio a Buenos Aires, argumentando que la expropiación del control accionario de la petrolera de capitales mixtos se debió a una decisión de Estado.

El procurador del Tesoro, Bernardo Saravia Frías, viajó el fin de semana a Nueva York para esperar la decisión de la Corte.

El caso

El reclamo contra la Argentina e YPF se inició en Nueva York en 2015. Estuvo en cabeza de dos sociedades del grupo Petersen, con las que la familia Eskenazi había adquirido el 25 por ciento de las acciones de la petrolera hace una década. Petersen dijo desde entonces que fue la justicia española la que, en el proceso de quiebra, vendió los derechos de litigio al fondo buitre Burford, que pagó u$s15 millones y el 30% de lo que se obtuviera en el juicio, según fuentes oficiales.

Al expropiar YPF, el Estado negoció el pago de u$s5000 millones de indemnización a Repsol. Cuando eso ocurrió, Burfod Capital inició el litigio. Poco después lo siguió otro fondo, Eton Park.

Los fondos argumentan que la Argentina debió haber ofertado a los socios minoritarios una oferta similar a la que efectuó a Repsol, según los estatutos de YPF.

Con el cambio de Gobierno, la Argentina ajustó su defensa e intentó traer el caso al país. Tras el rechazo de la Corte Suprema de los Estados Unidos de tomar el caso, que se conoció este lunes, la causa seguirá tramitando en Nueva York, aunque todavía quedan varias instancias de apelación.