Un video en portugués se viralizó. Muestra las “bondades” de la ciudad y destaca que estudiar en la UNR es gratis y no se rinde examen de ingreso.

 

La difusión de un video en portugués en el que se promociona a Rosario como destino para venir a estudiar medicina causó una fuerte polémica y volvió a abrir el debate sobre el acceso libre y gratuito a la enseñanza universitaria. Es que esta particularidad, inexistente en ese país, originó la aparición de empresas que se ocupan de tramitar los traslados de los interesados, viabilizarles las inscripciones y gestionarles los alquileres de departamentos amueblados. Mientras crecen las compañías de este tipo, aumenta la fama de Rosario como sitio elegido, al punto de que la universidad pública de Ciencias Médicas es la que más ciudadanos brasileños recibe en el mundo, por fuera de esa nación.

El video, que se viralizó ayer por las redes sociales, propone instalarse en Rosario. “Estudie medicina en la Argentina y en la tercera ciudad del país”, comienza el spot protagonizado por una joven que recorre la Cuna de la Bandera, pasando por el Monumento, el parque de España y, por supuesto, la fachada del histórico y de alto valor patrimonial edificio de la facultad en cuestión.

Además, se observan diferentes imágenes ligadas al esparcimiento entre las que, por ejemplo, aparece el Mercado del Patio.

El relato que acompaña a las imágenes pone el acento en las bondades vernáculas. “Rosario se destaca por sus parques, plazas y ferias artesanales”, se indica antes de remarcar: “Como si eso no fuera bastante, está repleta de bares, restaurantes y centros gastronómicos, que son los principales puntos de diversión de los habitantes y turistas. Aquí se vive y se respira cultura”.

El video promocional no deja de mencionar al ámbito académico privado y hace foco en la Universidad Abierta Interamericana (UAI), calificada allí como la “institución privada más buscada por los brasileños por su alta calidad académica”. No obstante, no profundiza en ese ámbito y sí lo hace respecto del público.

Así, de inmediato dirige la atención en la UNR. “¿Sabía que está en el ránking de las de mayor prestigio en el mundo?”, pregunta el locutor en un claro portugués.

Y sigue con lo que luego se convierte en un latiguillo: “Lo mejor es que es gratuita y no tiene examen de ingreso (vestibular, como lo llaman en Brasil)”.

El video termina con la adolescente que lo protagoniza bajo las escalinatas de Ciencias Médicas y el sobreimpreso en pantalla: Mediar Assessoria Estudiantil.

Se trata de una de las tantas firmas encargadas de gestionar todo lo referido al acceso de los jóvenes extranjeros a la ciudad.

Así lo confirmó el cónsul honorario de ese país en Rosario, Ricardo Diab. “Se ocupan de los trámites y alojamiento”, dijo para luego destacar que también ofrecen los requisitos para la residencia, que obligan a pasar por esa delegación diplomática.

Diab sabe que la ciudad no es el único punto de desembarco en Argentina, pero sí el que recibe a la mayoría de estos estudiantes extranjeros.

Según sus estadísticas, “hoy hay una masa rotativa de alrededor de 3 mil de ellos, luego de dos años en los que se registró un pico y se llegó al número de cinco mil”, una cuestión que disminuyó por varios factores, entre ellos por “ciertos requisitos universitarios ligados al idioma y el aumento de ofertas fuera de la ciudad, como por ejemplo en La Rioja”.

Si bien los interesados llegan para aprender medicina desde el principio, en los últimos tiempos varios arribaron con estudios técnicos de enfermería, lo que les ha permitido incluso acceder a una posibilidad laboral mediante las acciones para facilitarlas del gobierno santafesino.

“Es un modo de trabajar de forma legal”, contó Diab. Y abundó sobre la gratuidad y la inexistencia del límite de ingreso en contraposición con lo que sucede en la nación limítrofe. “Eso es muy estricto en Brasil y pasarlo es un verdadero acontecimiento. Muchos chicos han estado años rindiendo sin haberlo logrado”.

Esto, sumado a los beneficios en materia financiera que significa estudiar en el país. “En líneas generales, les resulta más económico pagar el viaje y el alojamiento, además de ciertos gastos de estudio, que abonar la cuota en las universidades brasileñas”, donde es obligatorio este canon aun siendo de gestión pública.

Sobre las empresas que se ocupan de traer a los adolescentes, el cónsul aclaró que realizan una “actividad legal, una acción comercial que funciona al cobrar por el servicio que facilitan a los extranjeros”.

En esta sintonía, el referente remarcó finalmente un aspecto positivo de este éxodo hacia la ciudad. “Muchos los critican al decir que vienen a estudiar gratis; sin embargo consumen, gastan, pagan impuestos y alquileres. Son como turistas permanentes”.

Controversia

Fue la mirada del vicerrector electo, Darío Masía, la que instaló la polémica. En efecto, el video reavivó una discusión que parece eterna. ¿Deberían estos visitantes devolverle al país la posibilidad de brindarle su estructura para capacitarse? Según Masía, las empresas que promocionan la presencia de brasileños en Rosario “están usufructuando el beneficio del ingreso irrestricto y los estudios gratuitos”. Así lo consideró en declaraciones radiales para luego marcar otra posición personal. “Estoy convencido de que estos estudiantes deben hacerle una devolución a la ciudadanía argentina, que paga impuestos para mantener una universidad no arancelada”.

Se animó a una propuesta: que trabajen gratuitamente en los Samco (Sistema de Atención Médica para la Comunidad) santafesinos, como un modo de retorno a esa formación. Sin embargo, para desacelerar la polémica, admitió: “No todos piensan como yo, pero correspondería darnos una discusión”.