El alejamiento del diplomático Carlos Magariños se produjo en medio de las negociaciones entre el Mercosur y la Unión Europea. Adujo “razones personales”, confirmaron fuentes oficiales a los medios nacionales.

El próximo mes dejará su cargo el embajador en Brasil Carlos Magariños, que presentó su renuncia por “razones personales”, confirmaron desde el Ministerio de Relaciones Exteriores a al diario Todo Noticias.

El diplomático estaba a cargo de la representación de la Argentina en el país vecino desde 2016 y no forma parte de las negociaciones que se desarrollan la sede de la Unión Europea en Bruselas, para avanzar en el cierre de un acuerdo con el Mercosur previo al comienzo de la cumbre del G-20 en Japón.

Magariños, que volverá la actividad privada, es un dirigente con perfil económico que previo a su asunción como embajador en Brasil ya había tenido otros pasos por la función pública. Fue director nacional de Comercio Exterior (1991-1992), subsecretario de Industria (1992-1993), secretario de Industria (1993-1996) y representante económico y comercial en Washington (1996-1997). Además integró del directorio del Banco Provincia entre 2007 y 2011.

Se prevé que que su cargo quede vacante al menos hasta las elecciones presidenciales de octubre y, hasta que se designe su reemplazante, su cargo será ocupado interinamente por jefe de la Sección Económica de la embajada de la Argentina en Brasil Rodrigo Bardoneschi.

En sus últimas declaraciones públicas, a principios de mes, Magariños dijo que los países del Mercosur tienen “la decisión de asegurar una dinámica que sea una plataforma de proyección de los productos de los países integrantes hacia el mundo, en contraposición con los gobiernos anteriores”.

“El proceso de integración del Mercosur no es ni bueno ni malo: es lo que nosotros hacemos de ello y lo que hemos hecho juntos en estos últimos tres años es volverlo más útil para crear empleo y para aumentar las exportaciones”, dijo Magariños al presentarse en el congreso internacional de trigo (TrigAR).