Fue mediante la instalación de plantas potabilizadoras. “Hasta 2008, solo el 40% de los santafesinos contaba con acceso al agua potable bajo los estándares de calidad establecidos a nivel internacional”, aseguró el ministro Garibay.

Con el objetivo de lograr que todos los santafesinos cuenten con acceso a agua potable, la provincia puso en marcha un programa de asistencia a pequeñas localidades, junto con el sistema de grandes acueductos. A la fecha, más del 92,1% de los santafesinos cuentan con agua segura.

Desde 2008, la administración provincial delineó una política integral en materia de agua potable, cuyo objetivo fue revertir el panorama de desigualdad que imperaba, con más de la mitad de la provincia sin agua de calidad. Entonces, se puso en ejecución el sistema de grandes acueductos y un programa que plantea una solución de corto plazo, mediante la instalación de módulos de potabilización en las localidades que toman agua subterránea.

El ministro de Infraestructura y Transporte, José Garibay, recordó que “hasta 2008, solo el 40% de los santafesinos contaba con acceso al agua potable bajo los estándares de calidad establecidos a nivel internacional. Ese 40% estaba localizado en las principales ciudades y en algunas pocas localidades, lo cual planteaba el desafío de revertir un panorama de desigualdad”.

“Hoy podemos decir que esa situación ha cambiado, pues el Ente Regulador de Servicios Sanitarios estableció que el 92,1% de los santafesinos cuentan con acceso al agua segura. Este cambio fue posible gracias a la planificación y a la decisión política de invertir en obra pública”, aseguró.

Garibay mencionó “la construcción de los acueductos, de los cuales tenemos seis en funcionamiento” y destacó la implementación de “un programa que supo identificar las necesidades de las pequeñas localidades que necesitaban suministro seguro, a partir del cual pudimos trabajar de forma paralela a los acueductos mediante la instalación de plantas potabilizadoras. Al día de la fecha, llevamos más de 95 plantas instaladas que aseguran agua de calidad a miles de santafesinos”, afirmó.

AGUA POTABLE COMO CONDICIÓN DE DESARROLLO

Una forma de evaluar el desarrollo de una sociedad es determinando los niveles de salubridad que tienen garantizado. En ese sentido, cobran relevancia los estudios que ubican a Santa Fe por encima del resto de provincias en cuanto a acceso al agua potable.

A nivel país, 22% de los 44 millones de habitantes no tiene acceso a la red pública de agua, de acuerdo a un trabajo colaborativo realizado por profesionales de la Universidad de Buenos Aires (UBA), la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso), la Universidad Nacional de Quilmes (UNQ), la Universidad Católica de Córdoba (UCC), la organización no gubernamental “Sed cero” y los institutos nacionales de Tecnología Industrial (INTI) y de Tecnología Agropecuaria (INTA).

Las 95 plantas instaladas en la provincia reportan numerosos beneficios a las localidades donde fueron ubicadas estimulando el desarrollo y mejorando los índices de salud y el afincamiento de la población, gracias a la cobertura de una necesidad básica.

A su vez, la provincia ha realizado también fuertes inversiones en el mejoramiento y mantenimiento de los sistemas de provisión de agua, atendiendo a una visión de futuro que contempla el crecimiento poblacional. De igual forma, se estimula el consumo consciente mediante programas pedagógicos y la instalación de micromedidores domiciliarios que permiten establecer una tarifa justa de acuerdo a lo consumido.