Luisa Toledo fue condenada por privación ilegítima de la libertad. De todos modos permanecerá libre hasta que la sentencia quede firme.

El Tribunal de Juicio y Apelaciones de Gualeguay condenó a tres años de prisión efectiva -la fiscalía había pedido 6- a la ex superiora del convento de Carmelitas Descalzas de Nogoyá, Luisa Toledo, por privación ilegítima de la libertad, quien de todos modos permanecerá libre hasta que la sentencia quede firme.

Los jueces Darío Crespo, Javier Cadenas y Alejandra Gómez la consideraron responsable de “privación ilegitima de la libertad agravada por la utilización de violencias y amenazas y por más de un mes” contra dos ex religiosas.

Durante el juicio que inició el martes 11 de junio declararon más de 15 testigos, entre curas, amigos, familiares, y religiosas compañeras de las víctimas.

Toledo fue acusada de obligarlas a “aplicarse y cumplir rigurosos castigos, y también las utilizaba como elementos de sus propias autocorrecciones”, según los magistrados. Para los castigos, utilizó látigos encerados, disciplinas, tabiques de madera y piola y mordazas para la boca, cilicios, y coronas de alambre con púas.