Sofía, una joven que atiende una librería en zona sur, dio su testimonio en El Tres. Contó que un sujeto robó el local a fines de mayo y luego la agredió sexualmente. Fiscalía investiga si el mismo sujeto actuó en otros hechos similares ocurridos en la ciudad.

 

Mientras la justicia provincial busca determinar si los abusos o intentos de abuso contra mujeres que atienden locales comerciales en la ciudad fueron cometidos por un mismo sujeto que además robó los negocios a mano armada, este miércoles se conoció el testimonio Sofía, una de las víctimas. La joven relató un violento episodio ocurrido a fines de mayo en una librería de zona sur, que tuvo la misma modalidad que otros hechos ocurridos el mes pasado.

Según información que divulgó este miércoles, la fiscal de Delitos Sexuales, Alejandra Raigal, analiza los diferentes casos y reúne testimonios para conocer si se trata de un mismo autor. Mientras tanto, dos identikits elaborados en diferentes ataques tienen algunas coincidencias al igual que los relatos de las víctimas.

Al robo e intento de abuso registrado en una veterinaria en barrio Luis Agote denunciado la semana pasada, se sumó otro relato de una víctima en un local comercial el lunes último. La suma de episodios ya generó un estado de alerta en distintos rubros comerciales.

En tanto, este miércoles se dio a conocer el caso de Sofía, una chica atacada por un sujeto que circulaba en moto y que ingresó a una librería de zona sur el 20 de mayo pasado al anochecer.

La empleada estaba sola atendiendo y el hombre entró al negocio para consultar por un disfraz para su hijo. Luego amagó con irse pero volvió a ingresar con la excusa de querer comprar también un gorro.

“Me amenazó con un arma, me puso de espaldas y me ató para sacar la plata”, contó Sofía y luego aportó detalles del abuso sexual. Dijo que el hombre intentó sacarle la ropa y que comenzó a tocarla mientras ella pedía que se retire del lugar.

“Quedé en shock”, dijo la joven y agregó que llamó a la comisaría que queda a unos pocos pasos pero no obtuvo respuesta rápida de la policía. Su madre llegó primero al local para desatarla y asistirla, según relató.

Sobre el agresor dijo que podría reconocerlo ya que pudo verlo bien a los ojos cuando atendía el negocio. Además, contó que tiene mucho miedo y entra en pánico cada vez que escucha una moto acercarse al local comercial que atiende.