El exlider de El Otro yo estaba imputado por abuso sexual agravado -cometido por los menos en tres oportunidades y reiterado en perjuicio de seis víctimas. Gabriela Conder y Sebastián Da Vita, quienes condujeron las querellas en representación de dos grupos de víctimas, respectivamente, habían solicitado 20 y 40 años, en cada caso, pero el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) Nº 25 -integrado por Rodolfo Bustos Lambert, Ana Dieta de Herrero (quien integró, además, el tribunal que sentenció a Mangieri por el caso Rawson) y Rodolfo Goerner- determinó que deberá cumplir una pena de 22 años, tras haber permanecido en prisión preventiva desde que se iniciara la investigación, en 2016.

Antes de la lectura de la sentencia, Aldana hizo uso de su derecho a tomar la palabra y manifestó ante el Tribunal que desde antes que arrancara el juicio estaba “convencido” de que iba a ser condenado, sobre todo porque “el fiscal (Guillermo Pérez) De la Fuente en la década del 80 estaba en el Batallón de Inteligencia 601 y ahora está persiguiendo a los artistas”. Además, acusó al fiscal de estar asesorado por la Unidad Fiscal Especializada de Violencia contra las Mujeres (UFEM). “La intención es usarme como trofeo”, aseguró.

Aldana también se defendió de las acusaciones, considerando que no es “violador, ni abusador, ni un violento”, y recordó que solicitó carearse con las denunciantes pero no aceptaron porque “no podrían sostener la mirada, porque es mentira”. En el mismo sentido, insistió en que se le “violaron todos los derechos”: “fui echado de más de siete audiencias. Sigo reclamando un juicio justo. Esto es un mamarracho judicial”, sostuvo. “Mi voz no fue escuchada. Sin defensa no hay juicio” dijo, mientras mostraba una pancarta que utilizó en diferentes oportunidades durante el proceso judicial.

Finalmente, leyó en voz alta un pasaje del Antiguo Testamento: “en los tribunales Reina la maldad y la injusticia”. “Me voy a ir a dormir en paz porque estoy defendiendo mi verdad. Que Dios los bendiga a todos”, saludó a los presentes y pidió no estar presente durante la lectura de la sentencia.

 

El caso

Desde mayo de 2018 declararon las denunciantes y cerca cien testigos, quienes relataron y ratificaron situaciones de abuso sucedidas entre 1999 y 2010, cuando las víctimas tenían entre trece y 16 años.

Algunas aseguraron que tuvieron sus primeras experiencias sexuales con el músico y todas habían sido contactadas a través de las redes sociales de la banda o el teléfono de Aldana, ya que eran sus seguidoras.

Las denunciantes Foto: Adrián Escandar

Coincidieron, además, en que Aldana las hacía participar de situaciones de violencia psicológica y física, encuentros sexuales múltiples y, en alguna oportunidad, hasta contagio de enfermedades de transmisión sexual.