Rosario: los cuadros de enfermedades invernales saturan las guardias en los centros de salud. En una semana, la demanda de atención creció un 35 por ciento.

 

Los centros de salud del municipio suspendieron los turnos programados para atender con más eficiencia el aumento de la demanda producto de las patologías invernales. La medida es parte de una estrategia para descomprimir las guardias de los hospitales que se encuentran “saturadas de pacientes”, según advierten los sindicatos médicos. Estiman que en la última semana la demanda de atención creció un 35 por ciento.

Los cuadros de bronquiolitis, broncoespasmos, neumonía o gripe, típicos de la época invernal, comúnmente significan una exigencia para el sistema de salud. Pero este año, el aumento de la demanda de atención se afirma sobre otro problema: el crecimiento de pacientes que migran a los servicios públicos por la pérdida de cobertura social o la incapacidad de hacer frente al pago de coseguros.

“El pico de demanda producto de las patologías invernales, habitual en esta época, se da sobre un mayor porcentaje de población hospitalaria producido por la crisis social. Lo que hace que nos encontremos con guardias excedidas de pacientes y es dificultoso poder trabajar”, advierte Sandra Maiorana, la secretaria general de la Asociación de Médicos de la República Argentina (Amra).

La guardia del Hospital de Niños Víctor J. Vilela es un ejemplo de lo que significa el aumento de la atención. Según señala la profesional, el espacio fue diagramado para 14 camas (12 generales y 2 de aislamiento), pero en estos días se triplicó la cantidad de pacientes en observación. “El nivel de hacinamiento es grande, para que los médicos puedan trabajar cómodos tenés que dejar como mínimo un metro de distancia entre cama y cama y ahora, con suerte, podemos contar con la mitad. Se nos complica incluso llegar hasta los pacientes”, describe.

Consecuentemente, advierte, los profesionales de la salud trabajan “a destajo, con mucho cansancio, con una saturación importantísima de las camas, que son insuficientes, y un nivel de estrés tremendo”.

Las estrategias

En los centros de salud municipales el incremento de las consultas se empezó a notar hace dos semanas. La subdirectora del área de atención primaria, Silvina García, estima que actualmente registran un incremento del 35 por ciento respecto a la demanda habitual.

“Hay más pacientes en todos los centros de salud, aún en los más chicos. Por supuesto, en los más grandes ese porcentaje se nota más, pero todos están más requeridos”, explica.

Para afrontar este crecimiento, la semana pasada se decidió suspender los turnos programados para controles de salud, “para tener tiempo para atender la demanda de enfermedades respiratorias y para no exponer a la población sana al contagio”.

Además, en consultorios, sectores de enfermería o en la sala de espera, se habilitaron espacios para atender pacientes transitorios, en una estrategia de internación abreviada que incluye tratamientos con aerosoles o kinesiología. De esta forma, indica García, se evitan derivaciones innecesarias a las guardias de los hospitales.

Abarrotados

Las consecuencias del aumento de las patologías invernales no sólo se exhiben en los servicios de salud del municipio. Las guardias de los hospitales provinciales “se encuentran abarrotadas de gente y en todas se tuvieron que incorporar camas supletorias”, señala María Fernanda Boriotti, secretaria general del Sindicato de Trabajadores Universitarios de la Sanidad (Siprus).

El gremio lleva tiempo demandando la incorporación de refuerzos en áreas críticas. Mientras tanto, advierten, “los picos de demanda por las afecciones respiratorias se cubren con el empeoramiento de las condiciones de trabajo” de los profesionales.

“Todos los años tenemos estos picos de demanda”, afirma y advierte que esto “genera dificultades cuando no se hace la prevención adecuada”.