El 16 de julio se ha establecido como el día de la serpiente, en un intento por generar a nivel global una conciencia pública para la conservación de estos animales y su entorno.

Las serpientes son el segundo grupo más diverso de reptiles con más de 3400 especies y están presentes a excepción de la Antártica en todos los continentes. En nuestro país con variación en la cantidad de especies, las encontramos presentes en todos los ecosistemas, desde el bosque amazónico hasta el Altiplano.

Las especies carnívoras de reptiles son importantes controladores de poblaciones de ciertos grupos de invertebrados y pequeños mamíferos. Siendo las serpientes reguladoras muy eficientes de poblaciones de pequeños mamíferos como roedores y murciélagos, cuyo incremento desmedido genera serios problemas de salud pública para los seres humanos.

Sin embargo, pese a este rol tan importante para el ser humano, generalmente son animales perseguidos y eliminados. A esto hay que adicionarle el fuerte impacto sobre sus poblaciones debido a la destrucción de su hábitat natural por las actividades antrópicas como el avance de la frontera agrícola, la habilitación de nuevas áreas para asentamientos urbanos y construcción de grandes obras civiles, entre otras. Así mismo, se estima que miles de serpientes son anualmente atropelladas en las carreteras a nivel mundial. Todo esto está generando un serio problema de conservación de este grupo de vertebrados, que según datos de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), en su lista roja de especies en peligro, están consignadas 879 especies de serpientes, de las cuales 11 se consideran críticamente amenazadas, 45 están en peligro de extinción y 42 son consideradas vulnerables.