Esta semana se cumplen nueve años desde que se sancionó la Ley 26.618, que permitió a las familias homosexuales tener los mismos derechos que las heterosexuales.


Desde marzo de 2014, cuando la provincia de Salta comenzó a integrar el registro único de aspirantes a guarda con fines adoptivos, seis niños, niñas y adolescentes fueron adoptados por cuatro matrimonios igualitarios.

El coordinador del equipo interdisciplinario de la Secretaría Tutelar del Poder Judicial de Salta, Matías Palomo, detalló a El Tribuno que dos de estas familias viven en la provincia, una en Tierra del Fuego y otra en Córdoba.

El funcionario reveló que hay 23 parejas postulantes inscriptas en el registro para adoptar y que ninguna de ellas está conformada por personas del mismo sexo. En los últimos cinco años, 174 chicos salteños, en total, accedieron al derecho a tener una familia.

Hace nueve años y dos días se sancionaba en la Argentina la Ley 26.618, de matrimonio igualitario, que modificó el Código Civil, al establecer, entre otras cosas, que “el matrimonio tendrá los mismos requisitos y efectos, con independencia de que los contrayentes sean del mismo o de diferente sexo”. Con 33 votos a favor y 27 en contra, el 15 de julio de 2010 se consagró una lucha de años de las organizaciones de la diversidad sexual.

Desde entonces y hasta el mes pasado, hubo 136 casamientos y 3 uniones convivenciales de parejas homosexuales en la provincia de Salta, según datos del Registro Civil.

En primera persona

Eleonora Kortsarz se casó hace tres años con su esposa. Ella forma parte del Observatorio para la Promoción de Derechos de la Diversidad, que hace más de 10 años trabaja en Salta para visibilizar la diversidad y promover su respeto.

La mujer recordó que, cuando se debatía el proyecto de ley en las cámaras legislativas, recibían amenazas por parte de grupos conservadores -“antiderechos”, los llamó ella-, quienes se identificaban con el color naranja. La mujer analizó que ahora “este grupo cambió de color”, refiriéndose a quienes se oponen a la legalización del aborto, que usan pañuelos celestes. “Inventaron la ideología de género, el “con mis hijos no te metas’… Siguen buscando retroceder en las conquistas de derechos”, analizó.

Kortsarz manifestó que en la actualidad los activistas buscan, entre otros reclamos, el cupo de trabajo para personas trans, quienes suelen ser estigmatizadas y violentadas por su identidad sexual.

Vínculos saludables

Victoria Liendro, responsable del Área de la Diversidad Sexual de la Subsecretaría de Políticas de Género de la Provincia, destacó que con la ley de matrimonio igualitario la Argentina fue pionera en la región: “Por primera vez el Parlamento ponía en debate los derechos de una población históricamente olvidada en la esfera pública. Se hablaba de reconocer derechos a personas, familias y vínculos existentes que no tenían resguardo jurídico. Ese tipo de familias ya convivían y lo que hizo el Estado fue protegerlas legalmente”.

La funcionaria invitó a entender los vínculos como construcciones afectivas saludables: “El vínculo va más allá de lo que siempre se nos ha enseñado a nosotras y a nosotros, de hipersexualizar nuestros cuerpos. En realidad, tiene que ver con un proyecto de vida mancomunado, compartir, acompañar… Vínculos saludables son vínculos consagrados bajo la idea de amor”.

Victoria Liendro consideró que la ley de matrimonio igualitario, al hablar de “contrayentes”, reconoció la diversidad que hay en las sociedades: “Al salir de la casa, una ve diversidad pura: diversidad de cuerpos, de ideas, de identidades, de familias…”.

“El paradigma de la diversidad sexual muestra que la heterosexualidad no es la única manera de expresarnos y de vincularnos, sino que hay otras. Eso es lo fundamental”, cerró.

“Mucho por hacer”

Ana Pérez Declercq, directora del Observatorio de Violencia contra las Mujeres, advirtió que hay “mucho por hacer” en materia de diversidad sexual.

“Hay chicas que se escapan de sus hogares, que son expulsadas, que son encerradas por el hecho de ser lesbianas. Lo mismo pasa con los chicos gay, que son golpeados por sus compañeros. Todavía falta mucho por hacer. No nos podemos quedar tranquilas, tranquilos con que está aprobada la ley de matrimonio igualitario”, manifestó.

Piden más impulso estatal

En un año electoral, Liendro valoró que, a nivel nacional, “más allá de los gobiernos, las políticas continuaron”. Consideró que los Estados deben comprometerse en las situaciones de discriminación.

Declercq observó que las políticas oficiales no acompañan los avances normativos y sociales. Recordó que cuando Gustavo Sáenz asumió la intendencia cerró el Área de Diversidad y que la Provincia tiene una sola persona a cargo del Área de la Diversidad.

“Me parece que tenemos que dar signos positivos de que las relaciones entre dos mujeres, entre dos varones y que las niñeces trans existen. Mostrar eso como Estado daría otro impulso”, expresó.