Juan Pablo fue cremado el jueves en Lima, y requiere unos días formalizar documentación, para luego trasladar sus cenizas a nuestra provincia. Su hermano – Luis – y su mamá – Zulma – emprenderán su regreso pero cuentan con la colaboración de la comunidad para repatriar los restos de Juampi. Por eso, sus amigos intentan aportar otro granito de arena con una venta solidaria de alfajores en Santo Tomé y la zona.

Al respecto, Federico Elisseche, amigo de Juan Pablo, informó que en sus redes sociales están “difundiendo una imagen de Juampi, porque tenemos pocos recursos y pocas herramientas para hacer una gran campaña de venta de alfajores” pero apuntan, al menos, a la “gente de Santo Tomé, para la gente allegada, familiares y conocidos de él.

A su turno, Lucas Palacio, otro buen amigo de Juampi, recordó que se encuentra abierta una cuenta bancaria para que la comunidad pueda hacer su aporte: “es Luis el titular de la cuenta, Luis Marcelo Cano, el alias es Luis Cano Santander”, manifestó, y destacó la importancia de “que se solidaricen con esta causa de traer un argentino desde Perú”.

Semblanza de Juan Pablo
Mientras, Brian De Simone, también amigo, rescató la figura de Juan Pablo: “él fue por su sueño, que fue a hacer “El Nevado” de Caraz, que se requiere mucha sabiduría y técnica, que él la verdad que con muy pocos años tenía demasiada experiencia y fue por su sueño”, indicó, y añadió que “nunca paraba de ir por sus sueños e iba uno atrás del otro cumpliéndolos y era imparable”.

También recordó que Juan “arrancó con la locura de la montaña a los doce años, cuando fue por primera vez con su hermano y su papá al Cerro Champaquí en Córdoba, y de ahí no lo paramos hasta que se fue a Perú”, por eso, era muy capaz, y con la edad que tenía estaba haciendo renombre, era bastante conocido en el ámbito de la escalada, como no es fútbol por ahí esto no se ve pero Juan Pablo era un excelente deportista e iba a ser muy conocido”.

Además, reconoció que “era una persona increíblemente buena, siempre quería ayudar, que aprendas, y siempre te motivaba, a cada uno, en el ámbito de su vida, te ayudaba a que si tenías un problema te lo hacía más fácil, simple de entender, para que salgas adelante”. “Y siempre con esa sonrisa que en todas las fotos sale”, admitió.

“El recuerdo que tengo fue un viaje que hicimos todos juntos, todo el grupo de amigos juntos, en el 2017, que nos llevó a su hábitat, a la montaña, y es un viaje que seguramente va a quedar en la memoria de todos, para toda la vida”, rememoró Brian.

 

Finalmente, explicó que “en este momento, se encuentran allá su hermano mayor, Luis, y su mamá, Zulma, viajaron, se están dedicando al tema burocrático, el papelerío, la organización, para poder traerlo de vuelta”.

 

Familiares de los andinistas fallecidos en Perú se reunieron con algunos de los más de 30 montañistas involucrados en el rescate de sus restos. El jueves, un guía llevó a las madres de Ian Schwer Juan Pablo Cano hasta la laguna, al pie de la montaña Caraz, para conocer la majestuosidad de la pared de más de mil metros de hielo vertical donde se encontraban ambos.