Lo acusan de doble homicidio culposo agravado y lesiones graves. Aunque él dijo que no, se comprobó que manejaba cuando se produjo el vuelco en el que murieron dos integrantes de su banda.

El cantante de cumbia Rubén Darío Castiñeiras -más conocido como El Pepo- pasó de estar aprehendido a quedar detenido en forma preventiva. Así lo determinó la Justicia que, en las últimas horas, ordenó su detención. El Pepo sigue internado en el Hospital Municipal San Roque e imputado por doble homicidio culposo agravado y lesiones graves culposas”. La caratula se desprende de la muerte del trompetista Ignacio Abosaleh, de 30 años, y el manager de la banda, Nicolas Carabajal, de la misma edad.

Mientras su situación ante la Justicia cambió, en paralelo, el abogado Miguel Ángel Pierri confirmó que representará a Castiñeiras y este domingo por la tarde estaba viajando a Dolores para empezar su trabajo. Tiempo atrás, Pierri fue abogado de otros referentes de la cumbia como Rodrigo Bueno y Ernesto Gauna, al que todos llamaban “Pocho La Pantera”.

Por circunstancias que todavía están bajo investigación, en la madrugada del sábado, la camioneta Honda CRV blanca que conducía Pepo se despistó y volcó. Fue en el kilómetro 8,500 de la ruta provincial 63, hacia la Costa Atlántica, en donde iba a hacer una serie de shows. Además del cantante y los dos muertos, en la camioneta viajaba la corista Romina Candias.

El sábado, la fiscal también había ordenado hacerle un control de alcoholemia al Pepo después del vuelco, pero eso no fue posible, ya que, por causas que las autoridades no pudieron explicar, no había un solo alcoholímetro entre Dolores y Chascomús. Lo que hicieron fue extraerle muestras de sangre y orina, que serán peritadas para determinar si el cantante había consumido algún tipo de sustancia.

“La efectividad de los controles es similar”, indicó a Clarín Carlos Damin, jefe de toxicología del Hospital Fernández y presidente de Fundartox. “Los de pipeta, con el espirómetro, son efectivos y tienen a favor que no se invade a la persona: no se la somete a una extracción de sangre”. Y comparó: “Los controles de sangre tienen una especificidad que también los hace precisos”.

El especialista destacó que el alcohol es la única sustancia que estando en el cuerpo permite hacer un cálculo retrospectivo para saber el nivel por litro de sangre que la persona tenía al momento justo en el que se produjo el choque. Si “El Pepo” estaba o no alcoholizado, en qué grado, o si había consumido alguna otra sustancia se sabrá en unos días, cuando esté el resultado de los peritajes.

En al menos un primer momento, Pepo dijo que no manejaba la camioneta, aunque en un video previo, que compartió en las redes sociales para saludar a sus seguidos por el Día del Amigo, se lo ve detrás del volante. Fuentes del caso confirmaron a Clarín que esa seguía siendo su ubicación en el momento del vuelco.

El músico sigue internado en el Hospital San Roque de Dolores con custodia policial. En el siniestro sufrió lesiones leves y podrían darle el alta este lunes. En ese mismo lugar está la corista, que sufrió una fractura.

Para los investigadores, Abosaleh y Carabajal iban durmiendo en los asientos de atrás. Minutos después de las 22 del viernes, el trompetista había subido una foto a su Facebook junto al manager. “Se viaja con la banda a la costa. Esta noche El Pepo en San Bernardo y Villa Gesell”, escribió. Según pudo saber este diario, los dos descansaban: estaba previsto que manejaran a la vuelta.

De acuerdo con los resultados preliminares de la autopsia, los dos jóvenes fallecieron como resultado del impacto. Uno de ellos salió despedido del vehículo y sufrió varias fracturas en el cráneo. El otro, padeció una lesión grave en la médula espinal.

Por esas muertes, “El Pepo” quedó imputado por “doble homicidio culposo agravado y lesiones graves culposas” y aprehendido por orden de la fiscal de la UFI N° 1 de Dolores, Verónica Raggio. Este domingo a la tarde Cristian Gasquet, a cargo del Juzgado de Garantías N° 2 de Dolores, ordenó convertir la aprehensión en detención.