La obra, llevada a cabo en el marco del Plan Director de Desagües Pluviales de la ciudad de Santa Fe, quedará concluida en los próximos días.

En el marco del Plan Director de Desagües Pluviales de la ciudad de Santa Fe, el Ministerio de Infraestructura y Transporte de la provincia concluirá en los próximos días, con la obra del desagüe que comienza en avenida Peñaloza y se desarrolla hacia el oeste por calle Larrea, hasta la intersección con el Camino Viejo a Esperanza, al norte de la ciudad capital.
El ministro de Infraestructura y Transporte, José Garibay, afirmó que el objetivo central del plan es garantizar un adecuado funcionamiento del drenaje de las aguas pluviales y recordó que el desagüe Larrea “forma parte de las seis obras importantes que hemos ejecutado en la ciudad capital, en el marco de este programa”. Al mismo tiempo, destacó la importancia de “trabajar con un Plan Estratégico, ejecutando obras de calidad”.

LA OBRA

Forma parte de la Cuenca Flores que drena al oeste, hacia el río Salado. Se llevó a cabo tras la necesidad de construir un conducto de drenaje, debido a que este área no contaba con un apropiado sistema de captación, traslado y descarga de los aportes pluviales.

A tal fin, se planificó y ejecutó la obra denominada Colector Principal Larrea, proyectando un conducto rectangular de hormigón armado, de dimensiones variables, que permitirá evacuar los excesos pluviales provenientes de la avenida Peñaloza, aliviando considerablemente la única salida existente en toda la cuenca.

En la primera etapa, el conducto se emplaza por calle Larrea, entre avenida Peñaloza y el Camino Viejo a Esperanza, dividiendo la licitación de las obras en tres lotes. Concluidos e inaugurados los dos primeros, se iniciaron las tareas de finalización del tercero y último.

Este conducto, emplazado en calle Larrea, descargará en el canal a cielo abierto existente en el Camino Viejo a Esperanza.

TRABAJOS EN EL ÚLTIMO TRAMO

El Lote 3 se extiende entre calle Bernardo de Irigoyen y avenida Peñaloza, con una longitud de 913 metros. Las tareas incluidas en este tramo, contemplaron la construcción de un conducto sección rectangular de hormigón armado ejecutado y de dos celdas de 2,70 metros de ancho por 1,40 de alto cada una; y las excavaciones para alojar el conducto, relleno y compactación de suelos.

Como obras complementarias, se previeron los sumideros y bocas de registro sobre el colector, ejecución de cordón cuneta de hormigón armado, estabilizado granular en las calzadas y rotura y reposición de los pavimentos existentes.