El viernes 12 de julio, don Rogelio Camilo Biondi de 77 años se hizo presente en la Sub Comisaría 2 de Ataliva para denunciar que su hijo Germán Eduardo Biondi de 36 años faltaba de su hogar. Como lugar del hecho se tomó en la denuncia el domicilio de la familia Biondi en la calle Sarmiento al 400 de la mencionada localidad.

El padre de Germán manifestó que en la madrugada de esa fecha notó la ausencia de su hijo, el mismo se habría retirado llevándose consigo su Documento de Identidad y vestido con lo puesto (un pullover de lana gris y una bombacha de campo color marrón oscuro). Aclarando al momento de la denuncia que el mismo se haya con tratamiento por problemas mentales (diagnostico de esquizofrenia).  Masculino de cuerpo robusto, de 1,90 m de altura, ojos marrones, cabello corto de color castaño, aclara el texto de la primer denuncia radicada.

Pasaron lar primeras horas y la familia inició la búsqueda sin esperar las burocráticas definiciones de la justicia, los primeros indicios y hasta el momento los únicos ciertos, marcaron un recorrido que la empresa “Rastros” de Ceres dibujó sobre un mapa gracias a la efectividad de los canes rastreadores que trabajaron en el lugar.

El rastro se pierde a la vera de la intersección de las rutas 34 y 23, lugar dónde Germán dejó abandonada su bicicleta con problemas mecánicos, luego de haber comprado comida y alguna bebida en la estación de servicios ubicada en ese lugar.

Más tarde apareció un testigo que dijo haberlo visto en Rafaela, se hicieron las revisiones de cámaras de seguridad y le resultado fue negativo, luego vinieron, como suele suceder numerosas llamadas diciendo haberlo visto, hasta que un testigo se apersonó en la Fiscalía de Rafaela para indicar que lo había visto en inmediaciones de la vieja quesería ARISTO.

Según los perros de la brigada canina K9 había rastros positivos de Germán Biondi en aquel lugar que fue rastrillado dos días seguidos, hoy esas búsquedas están suspendidas y se habla de un “falso positivo”.