El gremio que nuclea a los docentes denunció que durante las dos semanas de receso no se inició ninguna obra para reconectar el servicio.

 

Los 8 grados de temperatura de la mañana de ayer se sintieron con fuerza en la Escuela Nº 70 Juan José Castelli, una de las tantas en donde su comunidad, en los días previos a las vacaciones de invierno, protestó en la calle por la falta de gas para calefaccionar las aulas. Desde el gremio docente Amsafé advirtieron que durante las dos semanas de receso escolar no se inició ninguna de las obras requeridas para que se reconectara el servicio en unos 20 edificios escolares. “Los chicos empezaron las clases como las terminaron, con mucho frío”, se quejaron los docentes de la escuela y advirtieron que los días más gélidos las familias deciden no mandar a los niños al colegio.

Las últimas semanas antes del receso invernal los maestros habían organizado un “frazadazo” frente a la delegación local del Ministerio de Educación de la provincia. Fue una forma de reclamar por la situación de más de 20 escuelas que llevaban hasta años con el gas cortado.

La semana pasada, los delegados de Amsafé volvieron a reunirse con funcionarios del área de Infraestructura de la regional educativa para revisar la situación de esos edificios escolares. “A excepción de dos o tres escuelas, para el resto ni nos pudieron dar una fecha para comenzar las obras”, indicó el titular de Amsafé Rosario, Gustavo Terés.

Para el gremialista, “las refacciones deberían haberse hecho durante el receso invernal, cuando no había chicos en las escuelas, pero no se avanzó en nada”, por lo cual seguirán pasando los días sin posibilidad de calefaccionar las aulas.

Terés cuestionó la falta de respuesta de las autoridades de Educación. “En algunas escuelas hay obras que resultan complejas, pero hay otras situaciones que podrían haberse abordado y tampoco esas se resolvieron”, se quejó.

Con la campera puesta

Los alumnos y maestros de la Escuela 9 de Julio, de avenida Alberdi al 900, volvieron a trabajar ayer en salones “helados”. Según explicaron los docentes, durante el receso, “personal de Educación apenas volvió a ver las obras que se tenían que hacer, pero no avanzaron en nada”. También les prometieron instalar tres acondicionadores frío-calor, pero los aparatos ayer brillaron por su ausencia.

En la escuela centenaria algunos salones tienen una estufa a cuarzo que apenas alcanza. “Los chicos no se sacan la campera en el aula, igual que nosotros”, señalaron las docentes y advirtieron que la cañería de gas permanece tirada en un sector del patio que utilizan los niños para jugar en el recreo. Este es el segundo invierno que la escuela atraviesa sin gas.

La Castelli también cumplirá en agosto un año sin gas. Ayer su director se comunicó con las autoridades del ministerio para preguntar cuándo podrían contar con el servicio, la respuesta que encontró es que aún no está armado siquiera el presupuesto de la obra.

Y recibió también a un grupo de familias de nivel inicial que preferían que los días de mucho frío sus hijos no fueran a la escuela. “El trabajo en el aula se hace difícil cuando hay muchas inasistencias, pero pretendemos que los niños y niñas aprendan en un lugar que les resulte cómodo y agradable, y eso no está sucediendo”, indicaron los docentes.

En el edificio de Avellaneda 193 bis, la colocación de estufas eléctricas tampoco resulta una alternativa. Los maestros consideran que el sistema eléctrico no podría soportar tanta demanda.

Problema generalizado

El mes pasado, Amsafé presentó un relevamiento de las instalaciones de gas realizado en 117 escuelas del departamento Rosario. De acuerdo al trabajo, uno de cada cuatro edificios escolares (el 26 por ciento) no tenía habilitado el servicio de gas natural. Y en otro 53 por ciento de los establecimientos existían problemas con las instalaciones de gas.

Desde la delegación local del Ministerio de Educación de la provincia reconocieron que hay 18 escuelas que permanecen con el servicio cortado, pero cuentan con gas envasado en el sector de comedores. Los funcionarios responsabilizaron a Litoral Gas por los inconvenientes, ya que explicaron que los trabajos están supeditados a “requisitos y trámites pendientes con la empresa”.

Días después, la prestataria del servicio emitió un comunicado de prensa donde se afirmó que la empresa “no adeuda ningún otro tipo de documentación que impida que se realicen los trámites y trabajos necesarios para solucionar las falencias que presentan los otros establecimientos educativos”.