El hermano de Milagros Alanis Moyano contó que la policía local comenzó una investigación para determinar cuál de los sospechosos le vendió a la chica “droga adulterada”.

Tras la muerte de Milagros Alanis Moyano en una fiesta electrónica en España, la Policía Nacional comenzó una investigación para encontrar a la persona que le vendió la pastillas de éxtasis. “Ya detuvieron a tres personas en el marco de la causa”, afirmó Lautaro Moyano, el hermano de la chica.

Según explicó el hermano de Milagros, la policía busca determinar si efectivamente alguno de los tres detenidos es el responsable de haberle vendido la pastilla de éxtasis a la joven antes del Origen Festival. De acuerdo al diario local Última Hora, los sospechosos fueron arrestados por comercializar drogas durante los conciertos de verano que se realizan en Son Fusteret, en Palma de Mallorca.

“Ahora estamos con otra denuncia, para que haya más controles en este tipo de fiestas, para que no vuelva ocurrir algo así. Desde la organización del evento todavía no dijeron nada”, explicó Moyano. “Hace unos días, una chica alemana también había muerto en una fiesta por tomar éxtasis”, agregó.

La joven se descompensó el domingo 14 en medio del Origen Festival y murió 72 horas después en un hospital de la ciudad de Barcelona con más de 42 grados de fiebre.

“Los amigos que estaban con ella en la fiesta nos contaron que se descompensó en la ambulancia con un fuerte dolor estomacal. Gritaba de dolor. Luego, entró al hospital con un cuadro de hipertemia, que fue lo que le causó el problema en los riñones y el hígado”, relató el hermano. De acuerdo al familiar, los médicos le confirmaron que la muerte de la joven fue provocada por “una pastilla adulterada”.

La joven tenía 19 años y trabajaba como socorrista en una pileta en Mallorca, donde residía desde hacía pocos meses junto a su hermana melliza. Según contó Lautaro, el plan de Milagros era volver a Mar del Plata en el verano argentino para conocer a un sobrino recién nacido.

“Los que le arrebataron la vida a mi hija, no dormirán nunca más”, escribió con un profundo dolor en Facebook el papá de Milagros, Paulo, y agregó: “Quisiera saber quién le vendió el veneno a mi bebé para pegarle un tiro en la cabeza”.