El gobernador Miguel Lifschitz restó importancia a la disidencia de algunos sectores del socialismo o partidos aliados con la postura de respaldo a la fórmula integrada por Roberto Lavagna y Juan Manuel Urtubey, y enfatizó el carácter “orgánico” de la determinación del partido.

Luego de manifestar que “no me sorprendió” la actitud asumida por el diputado Eduardo Di Pollina, consideró ante una pregunta que “él estará incómodo, pero el Partido Socialista es orgánico y actúa de acuerdo a las resoluciones del congreso nacional, del comité nacional y de la junta provincial de Santa Fe. Y por unanimidad se aprobó la integración en Consenso Federal y el apoyo a la fórmula Lavagna-Urtubey”.

Para el mandatario, que habló con la prensa este martes luego de un acto de entrega de ambulancias en la explanada de Casa de Gobierno, no puede hablarse de “una división importante” en el socialismo.

“Hoy todos los frentes tienen peronistas, todos tienen radicales, así que si algún socialista díscolo quiere hacer otra cosa que lo que decide el partido, no cambia en nada”, argumentó.

También se negó a aceptar que la postura de Di Pollina pueda ser compartida por Antonio Bonfatti, dada la cercanía entre ambos dirigentes. “No, en absoluto. Antonio Bonfatti es el presidente del Partido Socialista”.