En horas de la mañana, cuándo el personal del área de Diabetes hizo su ingreso a su sector, se encontró con la ingrata sorpresa que habían ingresado personas ajenas al nosocomio faltando elementos imperiosos para el trabajo.

En este caso fueron dos tensiómetros, un maletín con efectos personales de una compañera que también son necesarios para el desenvolvimiento de sus labores.

Han faltado en otras oportunidades diferentes objetos personales y del hospital.

El Consejo de Administración está en autos de esta situación, dado que incluso se ha solicitado en varias oportunidades el refuerzo de personal de seguridad en horas de la tarde para que haga rondas dentro del hospital, dado que los consultorios se quedan sin cobertura a partir de las 14 que el personal se retira.

Es necesario que se tomen medidas concretas con el objeto de terminar con estos robos y también evitar lamentar hechos que dada la impunidad con que se mueven estas personas ajenas a la institución pudieran ocurrir.