El artífice de la campaña del Brexit es investido por la reina Isabel II en una breve audiencia en Buckingham y nombra a los ministros clave de su Gabinete: el euroescéptico Dominic Raab en Exteriores, Sajid Javid en el Tesoro y Priti Patel en Interior.


Boris Johnson ha entrado este miércoles en Downing Street como un vendaval y forzando un viraje irrevocable hacia el Brexit “duro”. Con el mismo sentido de urgencia con el que se proclamó el martes líder conservador, el nuevo ‘premier’, en su primer discurso ante Downing Street, ha fijado este miércoles un plazo de 99 días para llegar a un acuerdo con Bruselas y ha reiterado que salida de la UE se producirá el 31 de octubre “cueste lo que cueste”.

Johnson ha reconocido que el Brexit sin acuerdo es “una remota posibilidad” y ha advertido de que su país decidirá no pagar la factura de 39.000 millones de libras (unos 45.000 millones de euros) si finalmente se consuma el “no deal”. El ‘premier’ conservador ha desafiado de entrada a Bruselas expresando oposición a la salvaguarda irlandesa para evitar la vuelta a la frontera dura, criticando su imposición como “antidemocrática” y advirtiendo: “El autobús para aquí”. Bajo la mirada conspicua de la reaparecida Carrie Symonds y del millonario Andrew Griffith, que le cedió su mansión durante la campaña, Boris Johnson ha caldeado al máximo la temperatura política en un tarde tórrida y en la antesala del que se anticipa como el día más caluroso del año (38 grados).

El artífice de la campaña del Brexit esperó a que entrara la tarde para revelar el trío de ases de su Gobierno. Dominic Raab ha sido nombrado ministro de Exteriores, Sajid Javid cambia la cartera de Interior por la del Tesoro y Priti Patel vuelve a la palestra como secretaria de Interior, el puesto que ocupó May antes de convertirse en primera ministra.

El relevo de Johnson a May se ha producido siguiendo el estricto protocolo británico: May presentó su dimisión a la reina Isabel II, compareció por última vez como “premier” en el turno de preguntas en Westminster y dio una breve alocución en Downing Street a primera hora de la tarde, antes de ceder el testigo. Johnson ha visitado el Palacio de Buckingham justo después de su predecesora, ha presentado sus credenciales como primer ministro a Isabel II y y a continuación se ha dirigido a los británicos ante la puerta emblemática del número 10.

El ‘premier’ detallará el jueves su programa en el Parlamento, donde tendrá oportunidad de tantear la predisposición de la larga veintena de diputados “rebeldes” que amenazan con pasarse con la oposición a la trinchera contra el “no deal”. Entre ellos, el ex secretario del Tesoro Philip Hammond, que dimitió horas antes del desembarco del nuevo líder con su tripulación. En su primera hora como primer ministro, Johnson destituyó a la secretaria de Defensa Penny Mordaunt y al secretario para Comercio Internacional Liam Fox, en medio de una cascada de renuncias.

Johnson prometió de antemano un gabinete “moderno, diverso y de unidad”, pero con una clara mayoría pro-Brexit, para evitar las trampas en las que cayó su predecesora. El nuevo ‘premier’ agradeció “la fortaleza, la paciencia y el profundo sentido de servicio” de Theresa May, pero no dudó en criticar “las dudas infundadas de los últimos tres años” y prometió recuperar “nuestro papel histórico y natural como un Reino Unido emprendedor, proyectado hacia fuera y verdaderamente global”.

A su más puro, irónico y grandilocuente estilo, Boris arremetió contra “los incrédulos, los agoreros y los apocalípticos” que ponen en duda que el Brexit se producirá el 31 de octubre y vaticinó que los que apuestan contra el Reino Unido “perderán hasta las camisetas”. Ajeno a las advertencias que estos días han llegado desde Bruselas, Johnson anticipó su intención de negociar “un nuevo acuerdo, un mejor acuerdo que logre maximizar las oportunidades del Brexit y que nos permita desarrollar una nueva y excitante sociedad comercial con el resto de Europa basada en el libre comercio y el mutuo apoyo”.

“Tengo la confianza de que en 99 días seremos capaces de lograrlo”, agregó. “Pero no vamos a esperar 99 días en vano, porque la gente ha esperado ya demasiado. Ha llegado el momento de actuar, de tomar decisiones y de dar a este país un liderazgo fuerte y cambiarlo para mejor”, añadió. “A nuestros amigos en Irlanda, Bruselas y alrededor de la UE les digo que podemos llegar a un acuerdo sin aduanas en la frontera irlandesa sin recurrir a la antidemocrática salvaguarda”, advirtió Johnson. “Y por supuesto es vital que al mismo tiempo nos preparemos para la remota posibilidad de que Bruselas se niegue a una nueva negociación y que nos veamos forzados a un no acuerdo”.

“Aunque no queramos esa opción, es de sentido común estar preparados”, concluyó Johnson, que prometió acelerar los planes y garantizar que los puertos, los bancos, las empresas, los hospitales, los supermercados y los agricultores estén listos si llega el momento. En el capítulo de política doméstica prometió 20.000 nuevos agentes de policía, mayor gasto sanitario, mayor gasto educación y el reforzamiento de los servicios sociales.

En su intervención en el Parlamento este jueves anticipará posiblemente sus planes de su Política Exterior y de Defensa, y su esperada respuesta ante la crisis de Irán. Sus primeras horas en Downing Street las ha consumado ultimando su gabinete y despachando llamadas y comunicados de felicitación de todas las partes del mundo.

Durante la campaña para el liderazgo conservador, Johnson dejó claro que los aspirantes a un cargo en su Gobierno deben estar dispuestos a asumir la posibilidad de romper con la UE el 31 sin un acuerdo. Uno de sus primeros objetivos será dar la vuelta a la mayoría pro-permanencia que, en su opinión, es una de las razones del fiasco de Theresa May en sus tres años de mandato.

Pese al nombramiento del moderado Mark Spencer como su portavoz ante el Parlamento, Johnson se rodeará de partidarios del Brexit duro, como el ex ministro para la salida de la UE David Davis, la número dos de la Secretaria del Tesoro Liz Truss o la ex secretaria de Cooperación Internacional Priti Patel, defenestrada en su día por sus contactos secretos con el Gobierno de Israel.

Johnson contará también con sus asesores leales durante la campaña Vote Leave, como Dominic Cummings, el polémico artífice de la campaña del Brexit en 2016, que será su asesor personal, o el euroescéptico David Frost, que será su mano derecha en las negociaciones con Bruselas, así como parte de su personal durante la alcaldía de Londres, como Edward Lister o Munira Mirza. El magnate de la comunicación Andrew Griffith, vinculado a Sky News, que le cedió su mansión de 11 millones de euros como su cuartel general durante la campaña, ocupara un puesto relevante de vínculo como el mundo empresarial.

El nuevo primer ministro no necesitará siquiera hacer una “purga” de ministro pro-permanencia del gabinete May, pues la mayoría de ellos han decidido dimitir en cadena y amenazan con pasarse a la trinchera parlamentaria contra el “no deal”. El más notorio de ellos, el secretario de Finanzas Phillip Hammond, a quien se han unido en las últimas horas el titular de Justicia David Gauke, el de cooperación internacional Rory Stewart y el número dos del Foreign Office Alan Duncan, especialmente crítico con Johnson en le momento de su partida.

Según revela ‘The Times’, Johnson ofreció a su rival y secretario de Exteriores Jeremy Hunt la posibilidad de seguir en su gabinete como secretario de Defensa. Hunt habría declinado en principio la oferta por considerarla una “degradación” y habría reclamado seguir al frente del Foreign Office o convertirse en viceprimer ministro. Finalmente, este miércoles anunció que dejaba el gobierno: “Me hubiera sentido honrado de seguir con mi trabajo al frente de Exteriores, pero entiendo la necesidad de un primer ministro de nombrar a su equipo”, ha dicho. Poco después trascendía que Johnson ha nombrado a Dominic Raab en su puesto. El euroescéptico Raab participó en la contienda para suceder a May pero quedó eliminado en la segunda votación. Fue ministro del Brexit entre julio y noviembre de 2018, cuando dimitió por no estar de acuerdo con el acuerdo preliminar de la salida de la UE.

Sajid Javid (hijo de inmigrantes paquistaníes) esperaba también un ascenso en el nuevo gabinete Johnson. Finalmente, cambia la cartera de Interior por la de secretario del Tesoro. Priti Patel (descendiente de indios ugandeses), destituida en su día por May al frente de Cooperación Internacional, vuelve al Gobierno como secretaria de Interior. Ben Wallace sustituirá a Penny Mordaunt en Defensa mientras que Stephen Barclay se mantiene como ministro del Brexit. El nuevo ‘premier’ aspira a mandar también un mensaje pro-diversidad con la incorporación de su estrecho aliado Alok Sharma (hijo de inmigrantes indios) y una fuerte presencia de mujeres en el gabinete.