Se movilizaron por el centro y exigieron además reapertura de paritarias y un freno a los aumentos en servicios del Iapos.

 

Entre frazadas y pancartas, los docentes rosarinos se movilizaron ayer exigiendo la regularización del servicio de gas en una veintena de escuelas de la ciudad que siguen sin ese servicio. La infraestructura, pero también los incrementos en los costos de la obra social provincial Iapos, el congelamiento de las partidas presupuestarias por parte de la Nación para la ayuda alimentaria en los comedores escolares y el pedido urgente de reabrir la discusión salarial, fueron parte del catálogo de reclamos que los maestros nucleados en Amsafé Rosario y los auxiliares escolares de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) llevaron primero a la sede del Iapos, en la esquina de Rioja y Moreno, y luego a la sede local de Gobernación.

La secretaria de Asuntos Sociales de Amsafé Rosario, Paula Nardini, dejó en claro que “son muchos los puntos que se abrieron” en esta protesta y puntualizó la situación que a poco de terminarse el invierno atraviesan docentes, alumnos y auxiliares que trabajan en los edificios sin servicio de gas, y lo que denominó como “Frazadazo” a la movida.

Entre los 20 edificios en esa situación se cuentan los casos emblemáticos como el de la Escuela Nº 1.280, que lleva tres años sin gas, y la Nº 1.263, que también atraviesa por esa situación desde hace 14 meses. “Si bien se arregló el sector de nivel Inicial, el resto de la primaria sigue igual”, recalcó Nardini.

Los que también dieron el presente fueron los centros de estudiantes de las escuelas secundarias Drago y Mantovani, dos establecimientos donde sus alumnos están atravesando el invierno sin gas.

Discutir salario

Si bien las frazadas y la falta de gas vienen siendo en las últimas semanas uno de los reclamos más escuchados, a través de movilizaciones y abrazos solidarios a las escuelas, no fue el único que ayer llevaron los maestros hasta la plaza San Martín.

La necesidad de reabrir la discusión salarial fue otro de los puntos de la protesta y la parada frente de las oficinas del Iapos también estuvo en relación a ese reclamo. Desde Amsafé denunciaron “un tarifazo en la obra social a través de los incrementos en los precios de las órdenes y los coseguros, y estudios donde los afiliados llegan a pagar mil pesos”, señaló la secretaria de Asuntos Sociales del gremio. “Eso va en desventaja del salario, ya que incluso los incrementos que hubo están por encima de lo que se actualizan los salarios a través de la cláusula gatillo”, aseguró.

Así, insistieron en el “deterioro que mes a mes” sufren los sueldos y “el impacto cotidiano de la inflación, que sigue mermando el poder adquisitivo de los trabajadores”, por lo cual no sólo exigieron que los trabajadores pasen a formar parte del directorio de Iapos para poder tener voz en esas decisiones, sino que fueron más allá y exigieron reabrir la discusión salarial con la provincia.

Comedores congelados

Otra de las denuncias que pusieron sobre la mesa los docentes fue el congelamiento de los aportes nacionales para ayuda alimentaria que se brinda en los comedores escolares.

En tal sentido, Nardini puntualizó que “lo que envían son montos congelados desde 2016 y hablamos de 1,6 peso por alumno para la comida y 68 centavos para la copa de leche, cuando desde entonces a hoy hubo un índice de la inflación de tres cifras”. En ese orden, dejó en claro que “el resto de los aportes los hace la provincia, con una actualización en los montos que se hace dos veces al año”.

“Creo que esas cifras son suficientes para mostrar el valor que da desde la Nación a los niños de todo el país”, concluyó.