El Arzobispado de Mendoza emitió un comunicado donde se solidariza con las víctimas y pide justicia.

El próximo lunes comienza el histórico juicio contra los sacerdotes que están acusados de haber cometido abusos sexuales en el Instituto Próvolo, de Luján. Y el Arzobispado de Mendoza respaldó el inicio del juicio oral, a través de un comunicado oficial. “Creemos que la acción de la justicia es imprescindible para esclarecerlos, establecer las responsabilidades y las sanciones que correspondan”, aseguran desde el Arzobispado.

“La Iglesia de Mendoza toda quiere transmitir, una vez más, su solidaridad y cercanía a quienes han denunciado haber sufrido las más aberrantes vejaciones. Lo que han relatado estas personas ha horrorizado, y con razón, a toda la sociedad mendocina…Los pastores, los consagrados y los laicos de esta Iglesia diocesana nos hemos sentido desconcertados y dolidos ante estos hechos”, dice el comunicado.

La Iglesia ha estado en tensión con el proceso y los abogados querellantes han denunciado reiteradas veces que hubo falta de colaboración por parte de las autoridades religiosas con la causa.

El Comunicado completo

La Justicia del Estado comienza a juzgar en estos días, a los acusados por los hechos denunciados en relación con el Instituto Antonio Próvolo, perteneciente a la Asociación Civil San José.

La Iglesia de Mendoza toda quiere transmitir, una vez más, su solidaridad y cercanía a quienes han denunciado haber sufrido las más aberrantes vejaciones.

Lo que han relatado estas personas ha horrorizado, y con razón, a toda la sociedad mendocina. Así lo hemos experimentado en nuestras comunidades cristianas. Los pastores, los consagrados y los laicos de esta Iglesia diocesana nos hemos sentido desconcertados y dolidos ante estos hechos. Creemos que la acción de la justicia es imprescindible para esclarecerlos, establecer las responsabilidades y las sanciones que correspondan.

Por esta razón hemos procurado que nuestros pronunciamientos respecto de la causa y los hechos que se investigan sean respetuosos de los procedimientos y tiempos de la justicia de Mendoza. Como parte de este pueblo mendocino, queremos verdad y justicia, y ponemos en las manos del Dios, “fuente de toda razón y justicia”, el trabajo de quienes tienen la tarea de impartirla.