Así lo reveló un informe de la Municipalidad. Está en San Martín al 1600 y desde hace un año sus ocupantes generan graves problemas en la zona.

 

Un informe del Departamento Estructuras de la Dirección de Obras Particulares de la Municipalidad alertó que existe riesgo de derrumbe de partes de una pensión usurpada en San Martín entre Pellegrini y Montevideo, de cuyos fondos el municipio sacó a fines de abril cuatro camiones repletos de basura. La propiedad está en manos de un grupo de personas que ya se enfrentó a la policía en varias oportunidades y que tiene a maltraer a los vecinos del barrio. El colmo es que a ese mismo lugar había derivado la Secretaría de Desarrollo Social a una mujer con sus hijos luego de que le usurparon su casa en la zona oeste.

El informe del municipio se generó tras un decreto que emitió el Concejo a fines de marzo en el que se había solicitado que se constataran las condiciones edilicias del inmueble situado en San Martín 1665. La iniciativa había sido impulsada por el edil de Cambiemos Gabriel Chumpitaz, quien hace pocos días, al recibir el informe, solicitó que se arbitren los medios para evitar riesgos en la estructura del inmueble, y por consiguiente a terceros.

En efecto, a fines de mayo de este año, inspectores del municipio constataron que en la vivienda de dos plantas se observaron “molduras bajo balcón con cierto grado de deterioro” y se alertó que “existe el riesgo de que se sigan desprendiendo elementos similares a los ya caídos”.

A raíz de esto, Chumpitaz solicitó que se intime a los propietarios del terreno a los fines de que realicen la reparación, limpieza y desinfección del lugar, y si eso no fuese posible, que las tareas las asuma el municipio y les derive luego los costos a los propietarios.

La vivienda en cuestión es epicentro de una saga de hechos que rozan el bochorno. A esa pensión derivó el año pasado la propia Municipalidad a una mujer y sus hijos que habían quedado en la calle tras la usurpación de su vivienda, e increíblemente terminó cometiendo el mismo delito.

Hasta que La Capital no dio cuenta de la situación, ningún operador social del municipio se había percatado de que la mujer vivía en una propiedad usurpada, sin agua, sin luz y en pésimas condiciones de higiene.

Basural

En efecto, las condiciones de saneamiento del inmueble distan de ser las mejores. En marzo de este año y tras las reiteradas denuncias de los vecinos, un juez le ordenó al municipio que limpiara el basural a cielo abierto que se había generado en los fondos de la propiedad, donde proliferaban ratas y alimañas a metros de las rotiserías del corredor gastronómico de avenida Pellegrini.

Así, el 22 de marzo, agentes de Higiene Urbana retiraron del interior de la propiedad usurpada cuatro camiones repletos de residuos. Hoy, cuatro meses después, la situación es idéntica y los usurpadores volvieron a generar un basural en el centro de manzana.

Eterno desalojo

El dueño del inmueble, Mario Cirulnyk, inició a principios de este año un juicio de desalojo y mientras la Justicia se toma sus tiempos, los usurpadores van cambiando y el inmueble sigue siendo epicentro de grescas y refriegas.

A principios del mes pasado una decena de patrulleros copó la cuadra y los efectivos se trenzaron a golpes de puño con los okupas. Paradójicamte, al frente del grupo estaba la mujer que llegó a ese inmueble mediante un subsidio que le dio la propia Municipalidad.

Los problemas de convivencia generaron denuncias de vecinos y comerciantes del barrio. Es más, a principios de año el propio fiscal regional, Patricio Serjal, recibió a un grupo de damnificados en su despacho y prometió vehiculizar algunas cuestiones judiciales.

Meses después la situación es idéntica. Sin agua, enganchados de la luz y en una propiedad que ha sido desmantelada, ya que ya no tiene puertas interiores, griferías ni ventanas, un grupo de personas sigue viviendo en el lugar, que ahora tiene riesgo de derrumbe.