El Ayuntamiento quiere reformarlo para permitir el paso de embarcaciones más grandes.


Bélgica ha empezado a derribar un puente del siglo XIII. El Puente de los Agujeros, situado sobre el río Escalda, en la ciudad de Tournai, había protegido la ciudad y en su momento sirvió como puerta de entrada. Tras resistir 700 años, ahora las autoridades locales han considerado que había que derribarlo para dar paso a cruceros.

A finales de enero, el Ayuntamiento de Tournai tomó la decisión de reformar el puente para que pudieran pasar embarcaciones más grandes, aunque la polémica se remonta a un plan de 2015, que ya estudiaba reemplazar la estructura por una más moderna.

Hasta ahora por el río podían transitar barcos de hasta 1.500 toneladas. Cuando finalicen las obras, esta cifra aumentará hasta 2.000.

Más de 20.000 personas firmaron una petición para paralizar las obras, pero de nada ha servido. Hasta el consejo internacional de Monumentos y Sitios había pedido informar a la UNESCO de esta decisión.

El derribo del emblemático puente también tendrá consecuencias sobre el turismo en la ciudad, puesto que es uno de los principales atractivos.