Como cada 7 de agosto, este miércoles, la Parroquia San Cayetano de Santa Fe, y todas las que están bajo la advocación del patrono de la Paz, el Pan y el Trabajo, esperan la llegada de cientos de peregrinos para pedir y agradecer al Santo.

En Santa Fe, las celebraciones comenzaron a la hora cero del miércoles 7 y continuarán durante toda la jornada en los siguientes horarios: 9:00; 10:30; 12:30; 15:00; 16:30; 19:00 y 21:00Hs.

La Misa principal con procesión por las calles del barrio será la de las 16:30.

La celebraciones de este año tienen el lema: “Trabajar es también dar gloria a Dios”

Para llegar a la parroquia de Padre Genesio 1644 se pueden tomar las lineas de colectivos 10 y 16.

¿Quién fue San Cayetano?

Conocido como el Santo de la Providencia, Patrono del pan y del trabajo.

Gaetano di Thiene nació en 1480 en Vicenza, cerca de Venecia, Italia. Su padre, militar, murió defendiendo la ciudad contra un ejército enemigo. El niño quedó huérfano, al cuidado de su madre.

Estudió en la Universidad de Padua donde obtuvo dos doctorados y allí sobresalía por su presencia venerable y por su bondad exquisita que le ganaba muchas amistades. Se fue después a Roma, y en esa ciudad capital llegó a ser secretario privado del Papa Julio II, y notario de la Santa Sede.

A los 33 años fue ordenado sacerdote. En Roma se inscribió en una asociación llamada “Del Amor Divino”, cuyos socios se esmeraban por llevar una vida lo más fervorosa posible y por dedicarse a ayudar a los pobres y a los enfermos. Al tiempo fundó la comunidad de sacerdotes Padres Teatinos.

San Cayetano era de una familia muy adinerada, pero él se desprendió de todos sus bienes y los repartió entre los pobres “Veo a mi Cristo pobre, ¿y yo me atreveré a seguir viviendo como rico? Veo a mi Cristo humillado y despreciado, ¿y seguiré deseando que me rindan honores? Oh, que ganas siento de llorar al ver que las gentes no sienten deseos de imitar al Redentor Crucificado” dijo Cayetano en una carta explicando sus motivos por los cuales dejó de lado el dinero.

Además, fundó asociaciones llamadas “Montes de piedad” en donde se dedicaban a prestar dinero a gentes muy pobres con bajísimos intereses. También ayudaba a los enfermos en los hospitales, especialmente a los más abandonados.

Un día en su casa no había nada para comer porque habían repartido todo entre los pobres y Cayetano se dirigió al altar, precisamente en la puerta del Sagrario donde estaban las Santas Hostias, dijo: “Jesús amado, te recuerdo que no tenemos hoy nada para comer”. Al ratito llegaron unas mulas con gran cantidad de provisiones, y los arrieros no quisieron decir de dónde las enviaban.

Finalmente, un 7 de agosto del año 1547, a sus 67 años, Cayetano fallece en Nápoles. Cayetano fue beatificado el 8 de octubre de 1629 por el papa Urbano VIII y canonizado el 12 de abril de 1671 por el papa Clemente X. Desde entonces, la Iglesia Católica lo reconoce como San Cayetano, el santo de la Providencia, Patrono del pan y del trabajo.

El primer milagro de Cayetano fue en Venecia mientras visitaba un hospital. Cayetano se dirigió a la cama de una joven a quien le estaban por amputar una pierna debido a la gangrena que padecía. Cayetano, le sacó la venda, le besó la pierna y le hizo la señal de la cruz. Al otro día, cuando los médicos iban a realizarle la operación, notaron que la mujer estaba curada.

¿Cómo se lo recuerda cada 7 de agosto?

Cada 7 de agosto en el que se conmemora a San Cayetano, se invita a los fieles a seguir su ejemplo de ayuda y entrega a los demás. En ese marco se realizan procesiones, misas, entrega de flores y de espigas de trigo en su recuerdo.