Se trata de unidades que fueron secuestradas hace tiempo en operativos de control vehicular, y que nunca fueron reclamadas por sus dueños tras las distintas citaciones para que se acerquen a regularizar su situación.

“Esta es la tercera compactación que realizamos desde el municipio y ya tenemos otras programadas para el resto del año”, mencionó Iván Zurvarra, director de Seguridad Ciudadana del municipio. “Al igual que en otras oportunidades, el proceso involucró a motovehículos que estaban en guarda hace mucho tiempo”, añadió.

“Cuando una moto es retenida, se inicia el trámite de localización de sus dueños. En caso de que no se presentaren a retirar la unidad, se continúa con notificaciones legales y, una vez vencidos todos los plazos, se pueden iniciar los trámites para la compactación. Todo este proceso dura aproximadamente un año”, explicó Zurvarra.

“El año pasado en los distintos operativos que llevamos adelante con Policía Municipal, en forma conjunta con fuerzas de seguridad nacionales y provinciales, se retuvieron alrededor de 1300 motovehículos por infracciones estipuladas en el Código Municipal”, detalló el funcionario.

“De ese total, el 55% fue retirado por sus dueños y el resto quedó alojado en el depósito municipal. Por este motivo para el Municipio se hace necesario realizar compactaciones de forma periódica”, finalizó Zurvarra.