Continúa la recuperación en su casa, tras el accidente ocurrido en noviembre de 2018, en Santa Fe. Su madre destacó su fortaleza. En tanto, Yazmín dijo que va a “rezar por todos los chicos del hospital para que no sufran más”.
Yazmín, de 10 años, volvió esta semana a clases en su escuela de la ciudad de Reconquista, tras el gravísimo accidente que protagonizó en noviembre pasado, cuando cayó al vacío desde el 4º piso del Hotel Castelar de la ciudad de Santa Fe, donde había venido junto a sus compañeros en un viaje de estudios.

“Yo tengo dos cumpleaños: uno es el 22 de noviembre, ese fue el día que volví a nacer. El otro cumpleaños es el 11 de junio”, contó la nena en una entrevista con los medios televisivos de su ciudad.

Su fortaleza y sus ganas

Yazmín Ausburguer continúa su progresiva recuperación en su domicilio. “Está en un proceso largo en este momento, la parte difícil ya pasó cuando estuvo en Terapia Intensiva, y ahora la recuperación es el proceso largo”, contó su mamá.
La mujer destacó la fortaleza de la pequeña para salir adelante: “Ella tiene una fortaleza que me deja sorprendida a mí. Muchas veces, cuando me ve cansada me da fuerzas a mí, estoy súper orgullosa de ella, re feliz porque le está poniendo todas las ganas, en el hospital alentaba a otras personas para que se recuperen”, expresó.

Readaptación a la escuela

En tanto, su padre contó que la vuelta a clases de Yazmín será progresiva para permitir su readaptación. “La vicedirectora me confirmó que puede ir a la escuela, empezará con dos horas progresivamente hasta que ella retome su horario normal. Sabemos que le va a hacer bien a ella en la parte emocional, que le va a favorecer su recuperación, vamos por buen camino, seguimos remándola”, acotó.

Los hechos

Yazmín sufrió el accidente el 22 de noviembre de 2018 en el hotel Castelar, situado en 25 de Mayo al 2300 de la ciudad de Santa Fe, donde se encontraba hospedada junto a todo el contingente escolar. El hecho ocurrió alrededor de las 2 de la madrugada, mientras todos dormían.

Un cuidacoches que pasaba la noche en la zona fue testigo del incidente. Vio cómo la niña caía al vacío desde la ventana del 4º piso del edificio sobre la cortada Falucho, y terminaba dentro de un pozo vallado por las obras que se estaban realizando en la peatonal San Martín.

Cómo ocurrió el accidente

“Yasmín no quería dormir con la ventana abierta porque le daba miedo”, explicó tiempo después la madre de la niña. Por eso fue que decidió cerrar la ventana. Pero la desgracia estuvo a la orden del día y un hecho simple se transformó en algo complejo y luego en una tragedia.

Como es costumbre en este tipo de sistema de persianas, cuando se abren más de la cuenta y no existe una traba que pare el rodamiento, la hoja de madera se mete dentro del hueco de la pared donde queda enrollada. Ante esta situación, Yasmín se subió como puedo para tratar de colocar la hoja de la persiana en el riel para poder bajarla. Fue en ese momento cuando perdió el equilibrio y salió por la ventana. En ese momento la niña logra agarrarse de la cortina pero sus fuerzas no aguantaron y cayó pesadamente desde el cuarto piso a la vereda del hotel.

Graves heridas

Cayó desde una altura aproximada de 18 metros, lo que le provocó fractura expuesta de tibia y peroné, fractura de pelvis y sacro, y neumotórax lateral pulmonar.

Durante varias semanas permaneció internada luchando por su vida en el hospital de Niños Orlando Alassia de la capital provincial. Finalmente logró recuperarse y recibió el alta para continuar su rehabilitación en Reconquista. Hoy se encuentra en silla de ruedas, con la esperanza de recuperar la motricidad de sus piernitas.

Para que no sufran

Durante su internación en el Alassia, Yazmín debió convivir con otros chicos de su edad con diversas patologías, cuestión que parece haberla marcado especialmente.

“Voy a rezar por todos los chicos, porque el tiempo que estuve en el hospital vi muchos casos de chicos que sufrían, voy a rezar a la noche para que se recuperen y no tengan que sufrir más”, prometió la pequeña.