Los fallecidos en la explosión registrada este jueves en una instalación militar rusa en los alrededores de Severodvinsk son cinco empleados de la agencia atómica Rosatom, confirmó hoy la empresa en un comunicado.

Previamente, el Ministerio de Defensa había informado sobre dos fallecidos y seis heridos en el accidente producido en la localidad de Nyonoksa, a 40 kilómetros de Severodvinsk, que hizo saltar las alarmas por posible contaminación radiactiva del aire tras la explosión.

Los hechos ocurrieron durante los ensayos de un sistema de propulsión con combustible líquido, según los militares.

Tres de los empleados sufrieron “lesiones y quemaduras” y recibieron “serias dosis de radiación”

Rosatom precisó por su parte que tres de sus empleados sufrieron “lesiones y quemaduras” de diversa gravedad durante la explosión y han sido trasladados a centros médicos especializados.

El canal de telegram Baza escribió que los heridos en el accidente en Severodvinsk recibieron “serias dosis de radiación” y fueron llevados a Moscú para su futuro tratamiento.

El medio cifró en seis el número de los afectados y precisó que su traslado se efectuó en dos aparatos de la aviación sanitaria rusa.

Esta información todavía no ha recibido confirmación oficial.

El día del accidente las autoridades admitieron un aumento de la radiactividad

El día del accidente las autoridades de Severodvinsk admitieron un aumento de la radiactividad en la zona, que situaron en “0,11 microsievert por hora con un máximo permitido de 0,60 microsievert”, según la nota oficial.

El repunte fue temporal y horas después la situación se normalizó, informaron en el Ayuntamiento local.

Este sábado las autoridades de la región de Arjánguelsk, donde tuvieron lugar los hechos, volvieron a confirmar que el nivel de la radiación en la zona “se encuentra dentro de la norma” y “ya no hubo información sobre su aumento”.

El experto de Greenpeace Rashid Alímov dijo previamente que el incremento “posiblemente, fue temporal”, pero insistió en la necesidad de realizar “análisis del aire para determinar la posible presencia de radionúclidos, así como pruebas de suelo y la superficie”.

Rashidov subrayó que tras la explosión la radiación en Severodvinsk “era 20 veces mayor que la norma”.