La policía de esa provincia sigue el rastro de un adolescente con fama de peligroso en el barrio El Colmenar, donde asesinaron a Benjamín de apenas 4 años.

Los investigadores creen que la criatura podría haberse resistido a un intento de abuso. Los investigadores creen que la criatura podría haberse resistido a un intento de abuso.

Una campera blanca podría ser la clave para dar con el homicida de Ulises Benjamín Amaya, el nene de cuatro años que fue asesinado hace una semana en El Colmenar, Tucumán.

La policía luego de recoletar información entre los vecinos, va tras la pista de un adolescente que tendría fama de peligroso en el barrio. El joven, de no más de 20 años habría conocido a “Benja” mientras la criatura jugaba con sus amigos y se lo habría llevado. Los investigadores ahora quieren determinar su rostro para concretar una detención.

Para ello, desde el Ministerio Público Fiscal se están haciendo gestiones en el Ministerio de Seguridad de la Provincia y de la Nación para gestionar una suma de dinero que sirva de recompensa para la persona que ayude a esclarecer el hecho.

De este modo, la policía abre otra línea investigativa luego de varios testigos hablen de un hombre con campera negra como el responsable de llevarse al nene.

Además, según fuentes vinculadas a la causa, secuestraron elementos que serán peritados en busca de algún indicios que los lleve a dar a con el o los autores del crimen. El caso que conmocionó a Tucumán, sumó el martes un nuevo hecho particular.

Es que el martes por la tarde policías de la División Homicidios fueron atacados a tiros lo que no hizo más que fortalecer la sospecha de que alguien poderoso podría estar detrás del crimen. El único detenido por este hecho negó estar vinculado ni, mucho menos, haber tenido algo que ver con el homicidio del menor.