El ex funcionario de María Eugenia Vidal deberá enfrentar una dura situación económica en medio de la disputa electoral. Qué dijo sobre las principales variables en el pasado.

“Es la persona indicada para esta nueva etapa”. Con esas palabras el presidente Mauricio Macri confirmó el sábado a través de las redes sociales la designación de Hernán Lacunza como nuevo ministro de Hacienda tras la renuncia de Nicolás Dujovne.

El economista graduado en la UBA se desempeñó hasta ayer como ministro de Economías de la provincia de Buenos Aires bajo la gestión de María Eugenia Vidal. Ahora deberá encarar una de las etapas más delicadas en materia económica de los últimos años.

El más urgente de los problemas que deberá enfrentar el flamante ministro es la volatilidad del dólar y el pico inflacionario que podría generarse como consecuencia de la devaluación de esta semana.

Con el nuevo cargo, las declaraciones que Lacunza hizo durante los últimos meses sobre las principales problemáticas económicas del país ahora cobran un nuevo significado y podrían adelantar qué tipo de medidas buscará implementar al frente del Palacio de Hacienda.

En primer término, el sucesor de Nicolás Dujovne manifestó en más de una oportunidad la importancia de las elecciones presidenciales para el futuro de la economía del país. En sintonía con otro destacados miembros del oficialismo como María Eugenia Vidal o Miguel Ángel Pichetto, aseguró en una entrevista publicada por El Cronista que los comicios de octubre “se juegan las próximas dos décadas de la Argentina”.

Las recetas para lidiar con el tipo de cambio, las medidas implementadas a lo largo de los años para fomentar el crecimiento económico y los procesos inflacionarios son algunos de los temas sobre los cuales Lacunza se expresó en distintas entrevistas concedidas a lo largo de su gestión en la provincia de Buenos Aires. También se ha expresado acerca de temas coyunturales tales como el elevado nivel de riesgo país -aún previo al salto de más del 100% en la última semana- y la decisión de recurrir al FMI en un 2018.

Causas de la crisis económica

Al ser consultado sobre los efectos de la herencia del kirchnerismo y los errores propios cometidos por la gestión de Cambiemos, Lacunza planteó que el oficialismo tuvo una mezcla de “herencia, impericia y mala suerte”.

“Nosotros planteamos volver a crecer y corregir precios relativos al mismo tiempo y dicen los libros que no se puede, por lo que lo subestimamos. También sobreestimamos nuestras capacidades, con levantar el cepo y arreglar los holdouts no fue suficiente para atraer inversiones y, además, el esquema monetario cambiario en dos años no fue suficiente para hacer un esquema robusto frente a vaivenes internacionales”, explicó en el mismo reportaje.

Por otro lado, Lacunza aseguró que con herramientas como Ahora 12 o los créditos de Anses “no se puede crecer de manera sostenida” sino que simplemente son “medidas contracíclicas, keynesianas, que de ninguna manera son una estrategia de crecimiento a largo plazo”.

La emisión monetaria para impulsar el consumo

En la misma línea, cuestionó los “enfoques de política económica de Alberto Fernández, Cristina Kirchner y Axel Kicillof” cuyas propuestas de política monetaria son “básicamente financiar aumento del gasto con emisión y eso al final del día trae inestabilidad, inacción y devaluación, por lo que claramente no es el camino”.

Riesgo país

En abril de este año, en el programa La Lupa de Canal 26, Lacunza destacaba que Argentina terminaría el año con “equilibrio fiscal primario, déficit externo muy moderado, tipo de cambio competitivo y tarifas que van a reflejar los costos de producir energía y transporte”.

En ese sentido, señalaba que los “fundamentos económicos” no se condecían con un riesgo país de 960 puntos (esta semana llegó a los 1900) y daba una explicación política. “Más que un test al Gobierno es a los argentinos sobre cómo vamos a dirimir la bifurcación del camino que hay en octubre para la próxima década. ¿Vamos a seguir apostando al cambio más allá de que tenga instancias agotadoras o vamos a tomar el atajo de volver al populismo que hace siete décadas nos tiene estancados?”, explicó.

Dólar

El tipo de cambio y sus efectos sobre la inflación serán los dos puntos más importantes de la política económica durante los próximos 70 días. Apenas cuatro meses atrás, el ex ministro de Vida defendía el esquema de flotación cambiaria porque consideraba que “es lo que funciona en el mundo” y desechaba los esquemas de tipo de cambio rígido porque “suelen postergar los problemas y estos explotan más adelante”.

“Aquí lamentablemente, por nuestra historia de volatilidad, cualquier oscilación en el tipo de cambio enseguida tiene efectos colaterales inmediatos. Tenemos que aprender a convivir con esos vaivenes, con esa volatilidad, y que sin embargo no pase nada en el resto de la economía”, aseguraba.

Pobreza

En el mismo programa, pero a principios de agosto, Lacunza señalaba que la tasa de pobreza promedio desde el retorno de la democracia hasta la actualidad fue de 36%, por lo que afirmó que es un problema “que no va a resolver ningún gobierno en cuatro años” y dijo que la solución consiste en recuperar el crecimiento “durante muchos años seguidos”.

“Pobreza cero es un norte, quiere decir que es la prioridad. Si logramos crecer al 4%, en 20 años somos el doble de ricos, no hace falta crecer a tasas chinas para bajar la pobreza”, detalló.

Los próximos cuatro años

Apenas algunos días antes del cimbronazo económico producido por el resultado de las PASO, el flamante ministro de Hacienda planteaba un escenario esperanzador para los próximos cuatro años: “No hay déficit fiscal primario, el déficit comercial es financiable, el dólar no está atrasado (estaba $46) y las tarifas están corregidas. Es una plataforma mucho más razonable para retomar el camino de la pobreza cero”.

FMI

“No había otra alternativa que ir al Fondo. El Fondo está para eso. Son créditos blandos, a tasas blandas, a largo plazo. Es el prestamista de última instancia para este tipo de eventos, para financiar planes consistentes que tienen, que necesitan un puente de financiamiento hasta que maduran las reformas en el buen sentido”, declaró el 30 de junio en diario Perfil.

Inflación

“Cuando uno mira los procesos de desinflación de países exitosos que lo lograron, como Chile, Colombia, Israel, que terminaron en regímenes de metas de inflación, esa desinflación fue parsimoniosa. Es más importante la tendencia que la velocidad. A partir de 2019, de 2020, la desinflación va a ser seguramente gradual y tiene que ser sostenible, no tener reversiones, porque las reversiones son fatales”, explicó en la misma entrevista.