Tiene 8 años y fue alcanzado por una bala perdida este sábado a las 14 cuando precalentaba para jugar en el club Pablo VI. Como no escucharon detonación, sus padres pensaron que se había desmayado y que, por eso, se había cortado la cabeza. Al llegar al hospital Vilela descubrieron el proyectil.

Un nene de 8 años recibió un disparo en la cabeza este sábado alrededor de las 14 cuando salió a precalentar para jugar un partido en el club Pablo VI, de bulevar Seguí y Garzón. Como no se escuchó detonación alguna, en un primer momento sus padres y los técnicos del club 7 de Septiembre pensaron que se había desmayado y al caer se había hecho un corte en el cuero cabelludo. Ante la demora de la ambulancia, sus padres decidieron llevarlo al hospital de Niños Víctor J. Vilela donde descubrieron que se trataba de una herida de bala.

El partido entre la categoría 2011 estaba prevista para las 14.30. Alrededor de las 14, los nenes del club 7 de Septiembre salieron a hacer el precalentamiento. “El primer nene que salió –por Benjamín–, se desvaneció. Todos nos empezamos a preguntar su había desayunado o almorzado. Cuando nos acercamos vimos que tenía sangre en la cabeza, así que busqué el botiquín, el entrenador de él lo tenía upa y estaba medio somnoliento pero respondía”, explicó el  entrenador de Pablo VI –categoría 2011– en un video publicado en Facebook por los periodistas del programa Pasiones Rosarinas.

El técnico agregó que como la ambulancia se demoraba, los padres decidieron llevarlo al hospital Vilela. “No escuchamos nada, los primero que hicimos fue asistirlo, para nosotros era que se desmayó y se hizo un corte. Los papás lo llevaron para coserlo y ahí se enteraron que tenía una bala en el cráneo”, dijo el hombre desde la puerta de la comisaría 32ª, con jurisdicción en la zona.

Además, agregó que como pensaron que Benjamín sólo tenía un corte, los partidos siguieron y cuando les avisaron que había sido una bala suspendieron el evento.

Voceros de la Fiscalía indicaron que el caso quedó a cargo de la fiscal Verónica López, quien ordenó medidas al Gabinete de Criminalística de la Policía de Investigaciones (PDI) como el levantamiento de rastros y fotografía. También solicitó la toma de testimonios donde algunas declaraciones indicaron que la lesión fue ocasionada por una bala perdida.

Conocidos y allegados al pequeño comenzaron una cadena de oración en las redes sociales para pedir por su pronta recuperación.