Desde hace dos años profesionales acompañan a personas de entre 5 y 15 años que no están cómodos con el sexo que figura en su DNI. En 2019 alcanzó a más localidades y sumaron una red de trabajo interdisciplinario

En Rosario más de 40 familias se encuentran un domingo al mes para hablar de la incomodidad que siente algún integrante con el sexo asignado en su DNI. Son parte de las más de 120 familias en la provincia que en los últimos dos años pasaron por el programa especial de Infancias Trans del Gobierno de Santa Fe. Allí reciben el acompañamiento de los profesionales de la salud y educación para que niñas, niños y jóvenes de entre 5 y 15 años no sufran discriminación en las escuelas, los clubes o entre sus pares.

Funciona en Rosario, Santa Fe, Rafaela, Reconquista y Venado Tuerto. Las familias llegan de la mano de docentes o de quienes trabajan centros de salud y detectan que un menor de edad está incómodo con el género del DNI. Es una alternativa a los tratamientos de conversión que “enderezan” el género: hombre y mujer.

En 2019 la provincia no sólo llegó a nuevas localidades sino que sumó una red de equipos de trabajo interdisciplinario. Para el subsecretario de Diversidad Sexual, Esteban Paulón, la visibilidad permitió que más familias puedan debatir sobre la identidad de género en el hogar. “Tratamos de prevenir la discriminación. Ayuda a pensar un cambio de la mirada social hacia el colectivo trans. Estas niñas y niños están en mejores condiciones de inserción e inclusión en la sociedad cuando las familias las acompañan y respetan”, señaló a El Ciudadano.

“Antes había situaciones que las personas no sabían cómo orientar. Hoy hay derivaciones desde los equipos de salud y educación que incorporaron el tema y eso contribuye a que más familias se sumen. Mayormente llegan consultas de adolescentes y pre pubers. Las escuelas instalaron la temática y forma parte de una política de Estado”, explicó Paulón.

Más allá

El trabajo con el equipo de varones trans del sur de Santa Fe ayudó a que más adolescentes y jóvenes universitarios acercaran su consulta y piden intervenciones en las escuelas. Incluso ayudaron a saber sobre tratamientos de hormonización e intervenciones quirúrgicas. “Tener acceso a la identidad es un derecho. Aumentar la inclusión de las distintas expresiones de género es una forma de justicia social. Es parte de un proceso de restitución de derechos”, dijo el psicólogo Andy Panziera, quien trabaja en el programa.

El acompañamiento incluye el trabajo de profesionales de la salud, trabajadores sociales y abogados especializados en niñez. Reciben las consultas, conocen a las familias y evalúan si están en conflicto por su identidad. Si es así, empiezan un acompañamiento que varía según los casos. Con algunas personas trabajan la inserción en las escuelas, con otras los vínculos y la aceptación dentro de la familia y, para quienes lo piden, buscan una derivación con un profesional de salud que inicie tratamientos hormonales. La idea es no trabajar con el niño o la niña sino con la familia y los espacios donde se mueven.

“Vamos teniendo focos de trabajo distintos, pero partimos de la idea que necesitamos tiempo para conocer la situación de cada chique, de cada familia, y de cómo vivencian la situación y qué se puede hacer. Cuando podemos trabajar con la familia para que tengan más aceptación hacia los hijes les aumenta la calidad de vida”, agregó Panziera. “La aceptación es una forma de protección. Impacta en la salud y en las oportunidades de inserción. También ayuda a generar cambios en las comunidades porque las familias revolucionan los entornos con los que interactúan”, completó el psicólogo.

Ampliado

Para alcanzar más localidades desde la Subsecretaría organizarán una jornada el viernes 13 de septiembre en la capital provincial. Participarán profesionales del hospital Elizalde de Buenos Aires y será auspiciada por Unicef. “Haremos un abordaje integral de las infancias trans. Además, vamos a crear una guía de recomendaciones para los equipos profesionales. Será el primer documento a nivel nacional que podrá incorporarlo Unicef a su plan estratégico. Abre una posibilidad de que el programa trascienda la provincia”, señaló Paulón.

Otro de los proyectos para lo que resta del año es incorporar un módulo sobre infancias a la encuesta sobre derechos y políticas públicas del colectivo trans en las encuestas del Instituto Provincial de Estadística y Censos (Ipec). Quieren relevar cómo viven los niños, niñas y adolescentes trans su expresión de identidad de género en escuelas, centros deportivos y recreativos. “Siempre hay dudas. Los grupos evangélicos hacen eje en la niñez. Desconocen la convención de los derechos de las infancias, las leyes de diversidad y la autonomía de las niñas y los niños. Por suerte no tuvimos dificultades en las intervenciones. Nos preocupa que se constituyeran como un actor político y vayan a tener representación parlamentaria. Espero que no retrocedamos en los derechos”, señaló Paulón.