“Ya no podemos absorber ningún aumento”, justificó un carnicero rosarino al hablar del aumento de precios.

“Ya no podemos absorber ningún aumento”. Así se justificó un carnicero rosarino, que recibió el último pedido con un diez por ciento de aumento en promedio y no tuvo más remedio que trasladarlo a los precios finales.

Muchas carnicerías de Rosario venden el kilo de pulpa por encima de $300. “No podemos absorber ningún aumento con el costo de los servicios y el costo de la vida misma”, dijo el carnicero Luciano García al intentar explicar la suba de un diez por ciento.

También aseguró a Telefé Rosario que los embutidos aumentaron entre 20 y 25 por ciento. “Fue de un día para el otro, no hubo ninguna explicación”, aseguró García, quien añadió que los clientes que llegan a la carnicería pensando en comprar chorizo o morcilla “finalmente lo deja porque la carne es más barata, se lleva un poco más de carne. La gente trata de cambiar un poco el menú y elegir lo que más rinde”.

También afirmó que la venta de cerdo y pollo “ha crecido mucho pero no sale tanto como la carne de vaca, por una cuestión cultural. Pero la gente va cambiando la dieta porque hay mucha diferencia de costo: casi cien pesos por kilo”.