Con maniobras de reanimación que aprendió en el colegio de Morteros, Julieta Ponce ayudó a una familia que se encontraba en una reunión familiar y donde uno de sus integrantes se había descompensado.

Una chica, de 14 años, le salvó la vida a un joven, de 23, que se descompensó durante una reunión familiar en la localidad de Morteros.

El muchacho se había desvanecido mientras comía y dejó de respirar ante todos sus familiares. Julieta Ponce, regresaba de una maratón con una amiga cuando pasó por el frente de una vivienda y encontró a una mujer llorando y pidiendo ayuda.

“Pensé que era una pelea, pregunté qué estaba pasando y me dijo que su sobrino estaba empezando a convulsionar y yo fui y le di primeros auxilios”, contó la protagonista de esta historia a Cadena 3.

“Me acordé de las cosas que había que hacer y de las que no. Lo puse de costado para que no se ahogara con el vómito y luego lo empecé a reanimar. Traté de comunicarme con él y busqué la manera de que me escuchara, si podía hacerlo le pedí que me apretara la mano”, relató.

Julieta asegura que tenía que estar tranquila porque todos en la casa estaban alterados al no saber qué hacer. “Es una situación fea y en ese momento no pensás”, aseguró.

La menor adquirió sus conocimientos en una charla que le dieron en el Colegio 286 de Morteros.

“Me preocupé porque si fuera alguien de mi familia me gustaría que la gente lo ayudara y después porque surgió”, reflexionó.