La Junta de Andalucía detectó un mes antes de la alerta un repunte de casos de listeriosis, con 150 afectados en todo el país.


Un informe interno de la Consejería de Salud detalla casos en la segunda quincena de julio y los primeros episodios graves desde el 5 de agosto. La Junta paraliza toda la producción de la fábrica de carne mechada origen del brote por listeria

Fue el 15 de agosto pasado cuando la Junta de Andalucía activó la alerta sanitaria por el brote de listeriosis que ya suma 150 contagiados en todo el país, 132 de ellos en la comunidad andaluza. Sin embargo, las autoridades sanitarias autonómicas tenían constancia de un repunte de los casos de infección por la bacteria (Listeria monocytogenes) desde la segunda quincena del mes de julio.

Así consta en un informe interno de la propia Consejería de Salud y Familias que se envió a las ocho delegaciones territoriales el pasado lunes y que pone en cuestión la versión oficial mantenida hasta el momento, esto es, que se han aplicado los protocolos de forma exhaustiva y se ha actuado “con celeridad”.

El documento, al que ha tenido acceso EL MUNDO de Andalucía, consta de cuatro páginas en las que se informa desde la Dirección General de Salud Pública y Ordenación Farmacéutica a las delegaciones en las ocho provincias de las circunstancias del brote causado por el consumo de carne mechada de la marca La Mechá, que fue retirada del mercado el 14 de este mes, una vez que los análisis confirmaron sus elevados índices de listeria, que la hacían no apta para el consumo humano.

El responsable de Salud Pública, Jesús Peinado, cuenta también en ese informe cómo en la segunda quincena de julio se había detectado un “incremento” de casos de listeriosis en comparación con el mismo período del año anterior y cómo ya el 5 de agosto se declaró un primer brote toxiinfeccioso en una localidad de Sevilla.

Entre los días 12 y 14 de agosto se registraron nuevos brotes y el día 14 el laboratorio confirmó el positivo en las muestras analizadas de la carne mechada fabricada por la empresa Magrudis en su planta de Sevilla.

ERROR EN EL ETIQUETADO
A este informe hay que sumar otro elaborado por el Ayuntamiento de Sevilla -titular del laboratorio en el que analizó la carne- que apunta a que un error en el etiquetado de las muestras enviadas por la Junta dilató aún más la activación de la alerta sanitaria.

El gobierno municipal -en manos del PSOE, mientras que la Junta la controlan el PP y Ciudadanos- asegura que el día 9 ya se comunicó telefónicamente a la Consejería de Salud una “alta” posibilidad de contagio por listeriosis en la carne mechada.

Aunque desde la Junta se ha venido defendiendo el rigor de todo el procedimiento y se ha atribuido el error de etiquetado al laboratorio, el consejero de Salud, Jesús Aguirre, ha admitido este mismo miércoles un retraso en la activación de las alarmas. Ha hablado, en una entrevista a la Cadena Cope, de un “desfase de dos o tres días” en la identificación del brote, que se ha cobrado la vida de una anciana de 90 años y por el que permanecen 53 personas hospitalizadas sólo en Andalucía, 23 de ellas mujeres embarazadas.

“A PRINCIPIOS DE AGOSTO SABÍAMOS QUE PASABA ALGO”
“Nosotros sabíamos que algo estaba pasando a principios de agosto porque hubo un repunte de casos. Pero hasta que no se produjo el primer brote familiar, la encuesta epidemiológica no nos llevó hasta dos o tres productos. El día 14 se confirmó que el origen estaba en La Mechá y se inmovilizó la partida de la carne. Decretamos la alerta sanitaria el día después”, ha señalado el consejero, sobre el que arrecian las críticas de la oposición -que ha pedido su comparecencia urgente en el Parlamento- mientras que desde la asociación de consumidores Facua se ha pedido, directamente, su dimisión.

La ministra de Sanidad en funciones, María Luisa Carcedo, ha incidido en este punto y ha asegurado este miércoles en Valencia que “evidentemente ha fallado algún procedimiento de los establecidos” para evitar que se produzca una enfermedad como esta y garantizar la protección de los consumidores.

La ministra ha destacado que la Junta de Andalucía tendrá que llevar a cabo las inspecciones e indagaciones necesarias para conocer “exactamente dónde se ha producido el fallo”, ya que las comunidades autónomas tienen la responsabilidad directa de inspección y vigilancia epidemiológica.

TODA LA PRODUCCIÓN INMOVILIZADA
Mientras tanto, la Administración autonómica ha dado un paso más para tratar de evitar más contagios y ha inmovilizado toda la producción de la empresa responsable de la fabricar la carne mechada, Magrudis.

La Consejería de Salud ha dado la orden de retirar del mercado una gama de productos que va desde el lomo con pimentón al chicharrón o la zurrapa de lomo, pasando por manteca colorá, pringá o zarrapa de hígado. De todos ellos se han tomado muestras y se han enviado al laboratorio para su análisis.

Se trata, según ha dicho José Miguel Cisneros, portavoz del gabinete de crisis montado por la Junta y jefe del Servicio de Infecciosos del Hospital Virgen del Rocío, de una inmovilización “preventiva”, al tiempo que ha insistido que el único producto contaminado y que no se puede comer es la carne mechada.

Cisneros ha defendido el funcionamiento del sistema de vigilancia epidemiológico y ha hecho hincapié en que el procedimiento seguido en este caso es el “habitual”.

Respecto a la evolución del brote de listeriosis, se ha mostrado moderadamente optimista una vez que el número de nuevos casos registrados el martes fuera de 17, exactamente la mitad que el día anterior, lo que refleja una “situación estable” que tendrá que ser confirmada en los próximos días.

El último dato oficial habla de 132 casos en Andalucía, el 81,6% de ellos en Sevilla, mientras que en Huelva hay once; en Cádiz, seis; en Málaga, cuatro y en Almería, tres. Se ha descartado, además, el contagio en dos recién nacidos, aunque hay tres personas en la UCI.