Los nuevos aranceles chinos comenzarán a aplicarse el 1 de septiembre, la misma fecha en que entrarán en vigor las nuevas tasas de EEUU a productos del gigante asiático por 300.000 millones de dólares.


Un día antes del arranque del G7, la guerra comercial entre EEUU y China ha estallado. El presidente de EEUU, Donald Trump, aseguró hoy que responderá este mismo viernes a la nueva batería de aranceles que el Gobierno chino ha impuesto a bienes estadounidenses por valor de 75.000 millones de dólares, en lo que supone un nuevo episodio en la guerra comercial entre ambas potencias.

“Responderé a los aranceles chinos esta tarde. ¡Esta es una GRAN oportunidad para Estados Unidos!”, sostuvo el mandatario en un mensaje divulgado en su cuenta personal de Twitter.

En una cadena de tuits publicada pocas horas después de conocerse la decisión de Pekín, Trump acusó al gigante asiático de haber robado a su país “cientos de millones de dólares” mediante la apropiación indebida de propiedad intelectual y dijo que “ordena” a las empresas estadounidenses a evaluar una alternativa a producir en China.

En respuesta al anuncio de Pekín, el presidente Trump aseguró también a través de Twitter que ha ordenado a las empresas estadounidenses que empiecen a buscar “alternativas” a China de forma “inmediata”, incluyendo traer de vuelta sus negocios a Estados Unidos y que vuelvan a fabricar sus productos “en casa”.

“También estoy ordenando a todos los transportistas, incluyendo a FedEx, Amazon, UPS y el Servicios Postal de Estados Unidos que busquen y nieguen todas las entregas de Fentanyl de China (¡o de cualquier otro lugar!). El Fentanyl mata a 100.000 estadounidenses al año”, denunció Trump.

La reacción de Trump llegó después de que China anunciase este viernes la imposición de aranceles a bienes de Estados Unidos (EEUU) por valor de 75.000 millones de dólares como contramedida a las tarifas estadounidenses, según ha informado el Ministerio de Asuntos Exteriores chino en un comunicado, según informa Efe.

Según el documento, los aranceles comenzarán a aplicarse el 1 de septiembre, la misma fecha en que entrarán en vigor las nuevas tasas de la potencia norteamericana a productos del gigante asiático por 300.000 millones de dólares anunciados por el mandatario de EEUU, Donald Trump.

La Comisión de Aranceles Aduaneros del Consejo de Estado ha precisado que, entre estos aranceles, se incluye la reanudación de tarifas adicionales del 25% o del 5% a los vehículos importados y componentes de fabricación estadounidense a partir del próximo 15 de diciembre.

De acuerdo con el comunicado de Exteriores, los aranceles de Trump han dado lugar a una “escalada sostenida de las fricciones económicas y comerciales” entre ambos países, “perjudicando en gran medida a los intereses de China y otros países, amenazando gravemente el sistema multilateral de comercio y el principio del libre comercio”.

Asimismo, China asegura que estas medidas son una “respuesta forzada” al unilateralismo y el proteccionismo comercial de EEUU, y emplaza a Washington a que “coopere” para “llegar a una solución aceptable para ambos y de beneficio mutuo.

El Gobierno estadounidense advirtió el pasado 1 de agosto de la imposición de nuevos aranceles del 10% sobre importaciones chinas valoradas en 300.000 millones de dólares a partir del 1 de septiembre, a pesar de que las negociaciones comerciales entre los dos países siguen en pie.

La semana pasada y como reacción al anuncio de Trump, China anunció que tomaría represalias ante la “seria violación” de los consensos alcanzados entre los líderes de los dos países en las rondas de negociaciones que llevan meses manteniendo funcionarios de las dos grandes potencias.

Antes de este anuncio estaba previsto que una delegación del Ejecutivo chino viajara a Washington a principios de septiembre para continuar con las negociaciones sobre un futuro acuerdo comercial, un encuentro que tras esta decisión queda en el aire.

A LA CARGA CONTRA LA FED
El presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, aseguró este viernes que la economía estadounidense va por buen camino y dijo que la institución actuará “cuando sea apropiado” para mantener la expansión, pero reconoció que las crecientes tensiones comerciales son un “nuevo desafío” y no despejó las dudas sobre una nueva bajada de los tipos de interés.

“Nuestro desafío ahora hacer lo que la política monetaria puede hacer para sostener la expansión para que los beneficios de un mercado laboral robusto alcance a más de los que se han quedado atrás y que la inflación se centre de manera firme en torno al 2 por ciento”, dijo Powell durante su discurso de apertura en la reunión de Jackson Hole.

El jefe de la Fed reconoció que las perspectivas de crecimiento mundial se han deteriorado desde mediados del 2018 y advirtió que la política comercial –que recordó que depende de la Casa Banca y del Congreso y no de la institución que él preside– están jugando un papel en la desaceleración mundial y en el gasto “débil” en Estados Unidos.

En este sentido, el máximo responsable del banco central estadounidense advirtió que la “incertidumbre” que hay por las crecientes tensiones comerciales, impulsadas desde la Administración Trump y que han tenido este viernes un nuevo capítulo con los nuevos aranceles anunciados por parte de China, se han convertido en un “nuevo desafío”.

La respuesta de Trump no ha tardado en llegar. “Mi única pregunta es saber quién es nuestro mayor enemigo. ¿Jay Powell o el presidente Xi?”, tuiteó el presidente, quien criticó a la Fed por “hablar sin conocer ni preguntar por” las medidas que su gobierno espera anunciar en breve. “Tenemos un dólar muy fuerte y una Fed muy débil”, remachó.

El jefe de la Casa Blanca estaba esperando que el presidente de la Reserva Federal diera en su discurso más pistas sobre los siguientes pasos a seguir en materia de tipos de interés con una nueva bajada de tipos de interés, después del recorte del precio del dinero que anunció el banco central el pasado 1 de agosto, el primero en los últimos diez años.