El iraní Saeid Mollaei ha solicitado formalmente asilo en Alemania después de que fuera presionado para dejarse ganar en la semifinal de la categoría de 81 kilogramos del Mundial de judo, celebrado en Tokio (Japón), para evitar combatir en la final contra un israelí.

 

La Federación Internacional de Judo ha confirmado que Mollaei –número uno de la clasificación mundial– ha solicitado asilo en Alemania y ha manifestado su respaldo al deportista, según informa este sábado la emisora iraní Radio Farda.

El presidente de la Asociación Israel de Judo, Moshe Ponti, aseguró el pasado jueves que Mollaei fue obligado a dejarse ganar por el belga Matthias Casse para evitar el enfrentamiento con el israelí Sagi Muki en la final. Muki al final resultó vencedor del torneo tras imponerse al egipcio Mohamed Abdelaal, quien rechazó estrechar la mano a su rival.

«Por lo que sabemos, agentes de los servicios secretos visitaron en un breve espacio de tiempo su casa en Irán y la sede de la competición para advertirle», ha indicado Ponti en declaraciones al periódico ‘The Times of Israel’. «No sé qué pasó, pero perdió los dos combates», ha dicho en referencia a la semifinal contra Casse y el combate por el bronce contra el georgiano Luka Maisuradze, con lo que habría evitado así también estar en el podio con el israelí y escuchando el himno del país.

No es la primera vez que un atleta iraní rechaza enfrentarse a israelíes fingiendo lesiones o dejándose ganar. En marzo de 2018 el judoca iraní Mohammad Abbas Nejad se retiró de una competición de 66 kilogramos en Tiflis para evitar enfrentarse al israelí Yarin Mnagid. También ha ocurrido en competiciones de lucha incluso a nivel olímpico a pesar de las presiones de organismos deportivos internacionales para que Irán evite este tipo de comportamientos.