La gira se extenderá hasta el martes y comprende Mozambique, Madagascar y Mauricio con el objetivo de llevar paz a todo el continente.

El papa Francisco inicia este miércoles su cuarto viaje como pontífice a África. Recorrerá Mozambique, Madagascar y Mauricio, con un pedido de “reconciliación fraterna” como objetivo de paz para todo el continente. Jorge Bergoglio partirá desde Roma a las 8 de la mañana y aterrizará unas nueve horas más tarde en el aeropuerto de Maputo, capital de Mozambique. Ahí le brindarán una ceremonia de bienvenida.

La gira papal consta de los destinos de Mozambique del 4 al 6, luego Madagascar hasta el 10, y hará una visita de pocas horas a Mauricio, antes de aterrizar de regreso a Roma el próximo martes. En un viaje tendrá como eje el apoyo a los procesos de pacificación en el continente y los lemas que acompañarán al Santo Padre son “Esperanza, paz y reconciliación” para el viaje a Mozambique; “Sembrador de paz y de esperanza” en Madagascar, y “Papa Francisco, peregrino de paz” en Mauricio.

Este será además el cuarto viaje al continente africano de parte de un Bergoglio que en noviembre de 2015 viajó a Kenia, la República Centroafricana y Uganda; en abril de 2017 visitó Egipto y en marzo de este año viajó a Marruecos. En Mozambique, Francisco llegará a un país que se encuentra dando los últimos pasos para la certificación de un proceso de paz firmado el 6 de agosto y que derivará en las elecciones presidenciales previstas para el 15 de octubre.

Además, se reunirá con jóvenes que participaron de los programas que impulsa en el lugar la fundación pontificia Scholas Occurrentes, que Bergoglio creó en agosto de 2013 y que encabezan los argentinos José María del Corral y Enrique Palmeyro.

Pobreza

La visita a Madagascar, la cuarta isla más grande del mundo, estará dedicada principalmente a los jóvenes y niños azotados por la pobreza y la violencia, donde incluirá además al tema ambiental. La visita de la Asociación Humanitaria Akamasoa será clave en la gira. Fue creada en 1989 por el sacerdote argentino Pedro Opeka con el objetivo de rescatar a los pobres de Antananarivo que vivían en el basurero de Andralanitra.

Opeka, candidato al Premio Nobel de la Paz, que fue recibido en 2018 por Francisco, ha construido unas 4.000 casas donde viven 25.000 personas y facilitó la matriculación escolar de unos 14.000 niños. En medio de su estadía en Antananarivo, el Santo Padre hará el lunes 9 una visita de algunas horas a Mauricio, donde celebrará la Santa Misa en el Monumento de María de la capital Port Louis, tendrá encuentros religiosos y oficiales, y por la tarde regresará a Madagascar para pasar allí la última noche de su viaje.

El último día del viaje será dedicado solamente al regreso desde Madagascar hasta Italia. Francisco tendrá la ceremonia de despedida en el aeropuerto de Antananarivo por la mañana y aterrizará en el aeropuerto Roma Ciampino alrededor de las 19 locales , las 14 de Argentina, el próximo martes.