La Sala III de la Cámara de Apelaciones porteña dispuso que Ricardo Russo espere el juicio en su casa ya que no existen riesgos de que entorpezca la investigación.

Ricardo Russo, el médico pediatra del hospital Garrahan acusado de pederastía, esperará el juicio en su contra en casa. Así lo determinó este viernes la Sala III de la Cámara de Apelaciones en lo Penal, Contravencional y de Faltas de la Ciudad de Buenos Aires.

Mientras se define la fecha del juicio, los magistrados Sergio Delgado y Elizabeth Marum, titulares de la Sala III, definieron que Russo lleve un dispositivo electrónico para controlar que no se mueva y dispusieron otorgarle el derecho a la prisión domiciliaria, ya que, según confirmaron fuentes judiciales, no existen riesgos de que el médico entorpezca la investigación.

Después de 99 días tras las rejas, Russo dejará la prisión de Ezeiza este mismo viernes por la noche y volverá a su casa familiar, a tres cuadras de la cancha de River. Con la llamada “pulsera electrónica”, Russo estará limitado para moverse más allá de su hogar.

La resolución de la Cámara es técnicamente “una morigeración de la prisión preventiva”. Esto indica que, si bien Russo debe permanecer en arresto, puede hacerlo dentro de su casa, y en compañía de su entorno. “De ese modo, los fines del proceso se encontrarán asegurados, a través de una medida que resulta proporcionada con el fin de evitar la concreción de los riesgos procesales y que no implica, además, un cercenamiento de la libertad tan grande como el que constituye el encarcelamiento cautelar en un establecimiento carcelario”, explica el fallo.

La fiscal Daniela Dupuy, experta en tráfico de pornografía infantil, había argumentado en julio pasado que el médico debía seguir en prisión porque consideraba que había riesgos de fuga o de entorpecimiento.

En ese momento, la investigadora aportó como prueba 270 videos con material de abuso infantil que habrían sido compartidos por el pediatra en la red de distribución de archivos P2P “eMule”, siete de ellos con nenas de entre 8 y 12 años en actos sexuales explícitos o con tomas de sus genitales.

En un allanamiento en su casa, a donde esta noche volverá, se encontraron 761 fotos y dos videos con menores de seis a 12 años. También se halló material sobre abuso infantil en la computadora que el médico usaba en el Garrahan. Y en el teléfono celular además se encontraron fotos tomadas a menores dentro del hospital porteño.