Agobiados por la crisis económica y por la fuerte pérdida del poder adquisitivo, cada vez son más las personas que no pueden afrontar los costos de los análisis clínicos en los laboratorios privados y se vuelcan a la Salud Pública para recibir atención médica. Así lo afirmó el presidente del Colegio de Bioquímicos de La Pampa, Oscar Lambert, quien alertó que el sector se encuentra en una «situación crítica» y que el trabajo «en este último tiempo ha disminuido» considerablemente.

El titular del Colegio de Bioquímicos de la provincia aseguró que, debido a la turbulencia económica que azota al país, «hay gente que no puede pagar los co-seguros, que no puede afrontar los costos de los análisis» aunque tenga la cobertura de la obra social.

«Si se están haciendo varios estudios optan y deciden qué hacerse, si se hacen la radiografía, si se compran el medicamento en la farmacia o si se realiza en análisis clínico», describió Lambert sobre esta situación que se intensificó en los últimos años, al mismo tiempo que precisó que el trabajo en el sector «ha disminuido» en el último tiempo y que son cada vez más las personas que «se están yendo a la salud pública» para recibir la atención que no pueden pagar en la parte privada. «La verdad que la actividad está muy complicada, está crítica», sintetizó el titular del Colegio de Bioquímicos.

Crisis en el sector
La crítica situación que viven los laboratorios se desprende -en general- de dos factores: en primer lugar, porque la brecha entre los costos y los aranceles que pagan las obras sociales cada vez se está haciendo más grandes; y en segundo lugar, por la última escalada del dólar, ya que casi el cien por ciento de los insumos que utiliza la actividad están atados a la moneda norteamericana.
«Un hecho que nos afecta a todos por igual es lo del dólar, los insumos, todo lo que utilizamos está atado al dólar, si este aumenta, lo demás sube también», explicó Lambert e indicó que también es «muy crítica» la relación entre los costos y los aranceles que fijan los prestadores de salud. «La pérdida es muy importante», apuntó el bioquímico.

Especulación
Consultado de si hay faltante o imposibilidades para conseguir ciertos insumos o materiales para llevar a cabo los análisis clínicos, Lambert señaló que en La Pampa no hay desabastecimiento aunque admitió que hay cierta «especulación» por parte de los distribuidores y que, en ocasiones, se niegan a vender ciertos productos por la inestabilidad de la moneda norteamericana.
«Sí es cierto que los insumos, si el dólar está inestable, las distribuidoras optar por no vender, diciendo de que no hay precio de referencia o que directamente no tienen stock, cuando sabemos que es mentira porque son dos o tres las multinacionales que operan acá», criticó el bioquímico.
En ese sentido, denunció que «en Argentina no hay manera de defendernos, no hay producción local de ningún insumo. Desde las agujas hasta los reactivos que necesitamos para hacer los análisis, todo se trae de afuera».

«Estamos bien»
En La Pampa la situación se ha logrado mantener gracias a que la cadena de pagos -entre las diferentes obras sociales y las prepagas que operan en la provincia- no se cortaron, lo que permite que el sector pueda seguir financiando la actividad y prestar el servicio a la población.
«Por suerte, en La Pampa no se ha roto la cadena de pago, acá el servicio no está en peligro. Nosotros en tiempo y forma estamos recibiendo el dinero de las prestadoras. Se paga a tiempo», remarcó Lambert, quien precisó que los laboratorios tardan cerca de 45 días para poder disponer del dinero por parte de las obra sociales. Por otro lado, destacó que el Sempre -la obra social que mayor presencia tiene en la provincia- ha ido actualizando los aranceles a los laboratorios «casi a la par» del aumento de los haberes de los empleados estatales.
El bioquímico destacó que en La Pampa «por ahora estamos bien» en «comparación de otras provincias como en Chubut» donde «se cortó la cadena de pago» y «no están pudiendo hacer frente» a la actividad. «Acá todavía podemos afrontarla» pero «tenemos que ver cómo va a estar a futuro», agregó al respecto.
-¿Por qué cree que en La Pampa se ha podido sortear mejor esta situación?
-Como le dije, acá no se cortó la cadena de pago. Por suerte el Sempre paga en tiempo y forma, además que los aportes que hacen a la obra también van aumentando a raíz de que suben los haberes. También las prepagas no tienen problemas de pago.
-¿Y la situación de los profesionales?
-No hemos tenido problema en ningún laboratorio, acá no han cerrado ninguno. Lo que sí se ha visto disminuir el trabajo.