El ex jefe de la barra de Independiente estaba en prisión preventiva desde 2017 acusado de integrar una asociación ilícita.
La decisión que había tomado la jueza Brenda Madrid de concederle el beneficio de la prisión domiciliaria a Pablo “Bebote” Álvarez, en el marco de la investigación por asociación ilícita que involucra a la barra brava de Independiente y la familia Moyano, se hizo efectiva en las últimas horas.

El ex líder del núcleo más violento de la hinchada del Rojo estaba en prisión preventiva desde 2017 y en reiteradas ocasiones acusó a Hugo y Pablo Moyano, presidente y vicepresidente del club de Avellaneda, de estar involucrados en el fraude y de usar a la institución para llevar a cabo negocios ilegales en beneficio propio.

Según Álvarez, padre e hijo defraudaron a la entidad bonaerense por una cifra cercana a los 30 millones de dólares a través de un fideicomiso denominado Arístides.

La iniciativa de la jueza Madrid se fijó después de que rechazara aceptar a Álvarez como arrepentido en la causa -argumentó que la figura no está contemplada en la normativa legal de la provincia de Buenos Aires- pero, no obstante, accedió a un pedido de la fiscalía de reducirle la escala penal por la colaboración prestada.

Al tomar como válida su declaración, la jueza podrá reducir su eventual condena penal y ahora, “Bebote” usará una tobillera electrónica que detecte su ubicación.