Bolton, intervencionista y defensor de una política muy dura con Irán, fue nombrado en 2018. Es el tercer consejero de Seguridad Nacional que sale del equipo de asesores de Trump

 

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado este martes el despido fulminante de su consejero de Seguridad Nacional John Bolton, alegando que no está de acuerdo con muchas de sus sugerencias, aunque el veterano asesor ha dicho minutos después que anoche ya le había presentado su carta de renuncia.

“Anoche informé a John Bolton que ya no necesito sus servicios en la Casa Blanca. Estoy profundamente en desacuerdo con muchas de sus sugerencias, al igual que otras personas de la Administración, y por eso le he pedido a John su renuncia, quien me la ha dado esta mañana”, ha tuiteado Trump.Sin embargo, minutos después de hacerse pública su salida de la Casa Blanca el veterano asesor ha replicado también a través de su cuenta de Twitter que fue él quien le presentó anoche su carta de renuncia a Trump. “El presidente me dijo que habláramos mañana”, ha dicho Bolton.

Se trata del tercer consejero de Seguridad Nacional que sale del equipo de asesores de Donald Trump desde que empezó su mandato. John Bolton había reemplazado a Herbert Raymond McMaster en marzo del 2018, quien a su vez había ocupado el puesto de Michael Flynn tras su dimisión en febrero del 2017.

Su salida del círculo de asesores del presidente estadounidense se ha producido de manera abrupta, a pesar de que Trump le ha agradecido públicamente los servicios prestados antes de anunciar su intención de nombrar a nuevo consejero de Seguridad Nacional “la próxima semana”.

Los desencuentros entre Trump y Bolton llevan meses encima de la mesa, debido entre otros asuntos a varias declaraciones que había hecho el veterano diplomático sobre Irán y Venezuela. Ahora la gota que ha colmado el vaso ha sido Afganistán, según un alto funcionario citado por el canal CNN.

El despido -o renuncia- de Bolton, una de las principales figuras neoconservadores del país que fue embajador ante Naciones Unidas durante el mandato de George Bush, se produce días después de que el presidente anunciara la cancelación de una reunión secreta que tenía previsto realizar el pasado domingo con los líderes talibán en Camp David.