Cerca de la mitad de los profesionales de ese sector del hospital de niños está en negro, y a dos no les renovarán el contrato.

 

Los profesionales del Hospital de Niños Zona Norte realizarán el próximo martes un abrazo simbólico al centro de salud provincial para denunciar la precariedad laboral de los médicos que se desempeñan en el servicio de terapia intensiva. Según explicaron, casi la mitad de los especialistas está en negro y la falta de renovación del contrato de dos terapistas pone “al límite” la capacidad del servicio. Aseguraron que la situación “pone en riesgo la seguridad de atención de los niños”.

La compleja coyuntura por la que atraviesa el hospital infantil de avenida de los Trabajadores al 1300 se expuso ayer durante el paro impulsado por el Sindicato de Profesionales Universitarios de la Sanidad (Siprus) en reclamo de reapertura de paritarias, aumento de emergencia y pase a planta de profesionales contratados, monotributistas e interinos. La medida de fuerza se dio en marco de la jornada nacional convocada por la CTA Autónoma.

“Hace tiempo que venimos advirtiendo sobre la situación de precariedad laboral que se sostiene en la salud pública”, advirtió Elda Sampallo, secretaria general de la seccional Rosario del gremio.

egún denunció, la irregularidad laboral alcanza a uno de cada tres médicos que se desempeñan en las guardias de los centros de salud públicos. “Entre el 25 y el 30 por ciento de los médicos de las guardias están contratados, por eso pedimos el pase a planta de todos los precarizados, sobre todo en un contexto de transición en el gobierno provincial donde se acentúa más la incertidumbre”, describió.

La falta de nuevos ingresos a las plantas hospitalarias se contrapone con el aumento de la demanda de atención que se viene registrando en forma sostenida en los últimos dos años que la misma ministra de Salud provincial, Andrea Uboldi, estimó en un 11 por ciento (ver aparte).

Servicio crítico

El alerta se manifestó ayer en el servicio de cuidados críticos del hospital Zona Norte. La unidad de terapia intensiva del hospital Roberto Carra se inauguró en diciembre de 2014, con el objetivo de atender la demanda pediátrica de alta complejidad de la zona norte.

La sala ocupa todo el primer piso del centro de salud de avenida de los Trabajadores al 1300 y cuenta con diez camas equipadas con buena tecnología. Sin embargo, de los once médicos del sector, cuatro están en negro y a otras dos profesionales les comunicaron esta semana que no les renovarían el contrato.

“En los últimos años, el hospital no sólo fue creciendo en cantidad de pacientes, sino también en la complejidad de las patologías que atendemos”, apuntó una médica que lleva siete años trabajando en el centro asistencial en calidad de monotributista.

Según explicó, en las áreas críticas de los hospitales pediátricos “se aconseja que exista un médico cada seis camas”. Sin embargo, si el Ministerio de Salud provincial no renueva el contrato de las dos terapistas, apenas nueve profesionales quedarán a cargo de diez pacientes.

Demanda sostenida

Las autoridades sanitarias justifican el fin de los contratos de las especialistas en la terminación de la alta demanda del invierno, cuando las enfermedades respiratorias de los niños aumentan la demanda de atención.

Sin embargo, los médicos advierten que durante esta semana, todas las camas de terapia estuvieron ocupadas e incluso el lunes fue necesario derivar pacientes a sanatorios privados. “Son áreas críticas donde se necesitan muchos cuidados, no puede haber sólo nueve profesionales cada diez camas porque se complicaría incluso cubrir las ausencias por enfermedad”, cuestionaron los médicos y aseguraron que “no vamos a ser cómplices de poner en riesgo la seguridad atención de los niños”.

En los últimos años, el hospital de zona norte recibió importantes inversiones. Es más, en los próximos meses concluirá la obra de la nueva guardia, que permitirá mejorar la atención en el centro de salud. Para los médicos, “una buena decisión, como es la ampliación del hospital, resulta incoherente con la reducción del personal, que se ve reflejado en la calidad de atención de los chicos”.