El joven de 23 años apuñalado en la zona de boliches de la ruta 168, pasó por dos paros cardiorespiratorios y permaneció en terapia intensiva durante más de 20 días. 

En la madrugada del domingo 18 de agosto, Joaquín Lezcano, el joven de 23 años fue apuñalado en el pecho a la salida de un boliche de la ruta 168. Pasó por dos paros cardiorespiratorios y permaneció durante más de 20 días en terapia intensiva. Este martes salió del estado crítico y está en sala 6, desde donde dialogó en exclusiva con Aire de Santa Fe.

“Ya pasamos por lo peor, ahora queda la recta final“, dijo el joven, siempre hablando en voz muy baja porque le hicieron una traqueotomía. “Estuve dormido durante mucho tiempo y no me di cuenta de varias cosas, pero mi familia, mis amigos y mi novia estuvieron desde el minuto cero”, expresó.

Lezcano no recuerda nada del domingo a la madrugada cuando fue apuñalado. El joven sostuvo: “no tengo registro de lo que pasó”. Además, aseguró que los médicos “hicieron todo bien sino yo no estaría acá, no tengo secuelas y, a pesar de todo lo que me pasó, estoy normal”.

Lo apuñalaron mientras se subía a su auto

Joaquin Lezcano recibió la herida de arma blanca mientras salía de una fiesta en Complejo Excursionistas. Una persona de identidad desconocida abrió la puerta de su auto y la apuñaló a la altura del abdomen derecho. Como en el lugar no había servicio de emergencia ni de seguridad, el joven fue trasladado en su auto por una chica que lo acompañaba hasta el Hospital José María Cullen.

El joven ingresó al nosocomio estable pero su estado empeoró y su vida corría grave peligro. Sufrió dos paros cardiorespiratorios, uno antes de la operación y otro durante. Según las declaraciones de su hermano dos días después del accidente, “la herida le afectó la arteria izquierda del corazón que es la que bombea”.

La familia y los amigos de Joaquín lo acompañaron en todo momento y agradecieron en reiteradas oportunidades el accionar de los médicos del hospital que “le salvaron la vida”.