“Hoy, la palabra populismo, en el lenguaje político, es una mala palabra. De una historia argentina y latinoamericana que no tiene la capacidad para ver la importancia que tuvo el populismo. Hoy, más bien, podríamos decir, el triunfo de la cultura neoliberal es bastante rotundo en cuanto a adueñarse de los significados y plantear a la opinión pública variables que, por ejemplo, en los ’60 y ’70 no existían”.

Escritor, ensayista, profesor titular e investigador de la UBA, Nicolás Casullo se vio impedido de llegar a Santa Fe en la tarde de ayer, como estaba previsto, a causa de las inclemencias climáticas. Sin embargo, rápidos de reflejos, los organizadores -ATE, UNL, Facultad Libre de Rosario- dispusieron contrarreloj un sistema de video conferencia por el cual se pudo disfrutar perfectamente de la palabra del analista, a través de una pantalla gigante. La cantidad de gente presente, que colmó el auditorio de San Luis 2854, justificó los esfuerzos demandados. Introdujo el evento la narradora oral Marcela Sabio y presentó al conferencista el periodista Juan Carlos Bettanín. Fue el tercer encuentro del ciclo, que continuará el 8 de agosto, con la presencia del filósofo León Rozitchner.

PERONISMO Y DESPUÉS
La exposición de Casullo versó sobre un tema de candente actualidad en el panorama político argentino actual y latinoamericano: el populismo. Claro que, a poco de realizar una breve introducción, justamente sobre esta particular coyuntura, Casullo situó la discusión de fondo: dijo que discutir el populismo es, esencialmente, en la Argentina, discutir el peronismo, “que va a protagonizar desde su surgimiento medio siglo de historia, para muchos, como un eterno ave fénix; para otros, como una pesadilla”, graficó.

Además, el expositor, siempre claro y preciso en sus palabras, sostuvo que la discusión se da también en el seno mismo del movimiento, respecto de cómo sea leído éste, entre la centroizquierda y la centroderecha. Pero Casullo agregó mucho más: comentó que, hoy, Latinoamérica está “inundada” de otras variables populistas, y mencionó los casos de Chávez, Morales y Lula. Por supuesto, explicó que la crítica esencial a estas variables proviene de la derecha neoliberal. Casullo sostuvo, también, que el que se le endilga a Kirchner es, con todo, un populismo que debe ser analizado con nuevas categorías.

CUATRO EJES
A continuación, Casullo destacó que las características del populismo pueden verse y analizarse desde cuatro ejes fundamentales: en primer lugar, dijo, éste está basado en la noción de soberanía del pueblo, en la “dimensión mítica” de esa noción; en segundo lugar, el populismo tiene la característica de confrontar con un enemigo exterior (el imperialismo) y un enemigo interior (varía según los casos); en tercer lugar, está orientado por un líder (presidencialismo radicalizado), que trabaja o profundiza las confrontaciones, y un “movimiento nacional que se tiene que hacer cargo de la historia”; en cuarto lugar, el populismo exagera la apelación a míticas históricas (nación/imperio/lo propio/lo ajeno) que alientan gestas populares.

A continuación, el profesor derivó su análisis hacia el surgimiento del populismo como tal, en dos períodos y lugares: en primer lugar, el surgido de los granjeros norteamericanos y el de los obreros rusos. Y se permitió una relectura de Marx: “Para él, la revolución capitalista era la génesis de todo, incluso del proletariado”. En segundo lugar, los aparecidos de los grandes movimientos de masas de inicios del siglo XX, el Fascismo y el Nazismo.

LAS TENSIONES ACTUALES
De regreso a la actualidad nacional, tras un ejemplar recorrido histórico, Casullo puso el énfasis en un fenómeno particular de la Argentina respecto del presidente, y es que a éste se lo acusa, por igual, de “fascista y mussolineano”, pero, también, paralelamente, de “montonerista”. Para explicar este fenómeno y otros que atañen a la administración actual, Casullo se retrotrajo hasta la última gran crisis argentina. “Somos hijos del 2001”, aseveró, y comentó que esto puede ser leído desde diferentes lugares. Situó como el responsable del resurgimiento del populismo en la Argentina (“cuando parecía muerto, después de una década menemista”) a Duhalde, quien, en medio de la grave crisis, apeló a la “memoria del peronismo”.

El disertante explicó, luego, el modo en que Kirchner surgió como candidato, tras las figuras de Menem, del mismo Duhalde, de Reutemann y De la Sota. Esta reaparición del populismo peronista, sostuvo Casullo, se dio en una sociedad que no estaba preparada para esto. La exposición, de la que apenas sintetizamos algunos pocos aspectos, fue muy aplaudida por los presentes. Una vez finalizada ésta, tuvo lugar un intercambio de preguntas y respuestas.