España superó a la Argentina 95-75 en la finalísima del Mundial de baloncesto China 2019, en un encuentro que se disputó en el ‘Wukesong Sport Center’ del país asiático.

España se proclamó campeona del mundo por segunda vez en la historia de baloncesto, en una final en la que siempre fue por delante de Argentina y que concluyó con 20 puntos de ventaja (95-75).

Con un gran trabajo defensivo, la selección española consiguió durante gran parte del partido anular el ataque de los argentinos, incapaces de desplegar su poderosa ofensiva.

España superó tras dos prórrogas a Australia en la primera semifinal con Ricky Rubio y Marc Gasol como sus principales baluartes. El pívot de los Toronto Raptors salvó a los suyos en semifinales con 33 puntos que permitieron tumbar tras dos prórrogas la resistencia australiana.

Preguntado en la previa del partido por su próximo rival, el seleccionador español, Sergio Scariolo, recordó que no ha llegado a la final “por casualidad”, sino jugando “un grandísimo baloncesto, con una determinación, un carácter, una fuerza defensiva y una optimización de los recursos ofensivos brutal.

Por eso, dijo tenerle “mucho respeto individual y colectivamente” y avisó a sus jugadores de que tendrán que estar preparados para otro partido “a cara de perro y difícil, con momentos duros a superar y con un final probablemente igualadísimo”.

Por su parte, Argentina eliminó a Serbia, una de las principales favoritas, y se deshizo con solvencia de la potente selección francesa en la semifinal del viernes. Dos hombres ha destacado especialmente en la albiceleste, el incombustible Luis Scola, quien a sus 39 años atraviesa su segunda juventud y ha sido clave en una plantilla plagada de jóvenes a la que ha aportado su experiencia.

En la semifinal ante Francia volvió a exhibirse con 28 puntos y 13 rebotes, por lo que será uno de los hombres a vigilar por los jugadores de Sergio Scariolo. La otra amenaza argentina también es conocida por la afición española.

Facundo Campazzo, base del Real Madrid, es el director de orquesta sobre el que gira gran parte del juego del equipo, por lo que su duelo con Ricky Rubio se prevé como uno de los grandes atractivos de la final.

El seleccionador argentino, Sergio Hernández, previó este sábado que España “no va a querer correr” como ellos en la final y optará por jugar “más estacionado”, por lo que sus hombres tendrán que seguir insistiendo “con la agresividad, la velocidad y la dinámica”.