Posicionar a la ciudad de Santa Fe, junto a Santo Tomé, Esperanza y Rafaela, como sede de los Juegos ODESUR 2022, es una propuesta que nace del seno de la comunidad deportiva santafesina y se expresa a través de la Asociación Civil Democracia Directa, en un Proyecto de Ordenanza presentado vía la figura de Iniciativa Popular.

Pablo Benito

 

El contexto en el que se produce esta iniciativa es el de un cambio de ciclo político en la conducción del Estado provincial y municipal de la ciudad capital emanado de la voluntad popular y que cierra un periodo de 12 años de gobierno de una expresión partidaria y política, pero, además, territorial.

Sin poner en duda la calidad de la gestión saliente del Frente Progresista, es indudable que la procedencia de los tres gobernadores profundizó la inequidad regional entre el sur y el centro norte de la provincia. En el área del deporte, cabe destacar el trabajo social que significó “Santa Fe Juega” y la participación ininterrumpida en los Juegos Nacionales Evita, como política de Estado provincial.

No es casualidad, y debe ser alerta para la ciudad, la baja de los dos eventos más importantes de nuestra región, la Maratón Acuática Santa Fe-Coronda y el Súper TC 2000 callejero. Diferentes podrán ser los motivos de ambos fallidos, pero los efectos negativos son inobjetables para la marca ciudad y deben ser atendidos antes de que se transformen en constante indiferencia y apatía.

 

Santa Fe- Rosario

La sinergia pública-privado que tuvo al Estado provincial como mascarón de proa del posicionamiento de la ciudad del sur, contó con el involuntario acompañamiento pasivo de las demás ciudades de la provincia que no levantaron su voz.

Así, en 2010, se realizó el Mundial de Hockey Femenino (que coronó al seleccionado argentino como campeón) y el “Cuatro Naciones” del mismo deporte. Luego fue sede del Mundial de Vóley Femenino Sub 20, de Rugby Sub 20, de los Juegos de Playa ODESUR 2019, se prepara para los Juegos Suramericanos Juveniles 2021 y, con fondos millonarios provinciales, se ha construido el Museo del Deporte. Además, con vistas a los Juegos Juveniles ODESUR, la provincia, con un presupuesto oficial de $ 219.755.494,77 comenzó la construcción de un centro deportivo que albergará un viejo anhelo de la ciudad de Santa Fe, hasta el momento ignorado y con una gestión inconclusa del municipio: la pileta oficial olímpica.

No se trata de ampliar la grieta sino de unir, de potenciar a la provincia como una sola. La Maratón Santa Fe-Rosario de ciclismo murió sin que nadie la vele, ni la llore. Hoy, con los municipios estimulando el uso de la bicicleta como medio de transporte, sería un enorme mensaje reeditarla y ampliar un circuito provincial. No hace falta dinero, sino amor por Santa Fe y, en todo caso, invertir dinero en aquello que falta en vez de hacerlo en donde sobra, como en el Fútbol y la Copa Santa Fe.

¿Sería absurdo reeditar las 300 millas de Rafaela de 1971, los intercolegiales polideportivos o jerarquizar las competencias de clubes de cada ciudad? La producción de identidades para unir en vez de separar es un asunto de gestión, no de inversión.

 

ODESUR y pileta olímpica

De los tres nadadores clasificados hasta el momento para Tokio 2020, dos son de la ciudad de Santa Fe: Julia Sebastián y Santiago Grassi; para ambos será su segunda participación olímpica, ya que previamente compitieron en Río 2016. Ninguno de los dos reside en la ciudad; Sebastián está radicada en Brasil y Grassi en Estados Unidos. Entre otras razones, la falta de infraestructura deportiva —concretamente una pileta olímpica— fue una de las más importantes que los llevó a tomar la decisión de radicarse en el exterior.

En abril de 2017 el intendente José Corral anunciaba la construcción, por parte del municipio, de una pileta olímpica en el Parque Garay con fondos de Nación. El proyecto cayó en el olvido por razones que deberían interesar sólo si sirve para reflotarlo.

Algunos de los beneficios de la construcción de una pileta olímpica en Santa Fe serían:
— Permitiría la permanencia de nuestros nadadores de elite en la ciudad.
— Sería un instrumento importante para la ejecución de políticas o programas públicos destinados a la promoción de la salud, la ecuación e inclusión social.
— Permitiría desarrollar programas de enseñanza como fuera en su oportunidad el “Plan de Natación Utilitaria” promovido por Diego Degano en el natatorio del Club Unión, programa que fuera absorbido e implementado por la Subsecretaría de Deportes de la Provincia y el Ente de la Reconstrucción para miles de chicos que diferentes barrios de la ciudad.
— Sería de uso comunitario.
— Fortalecería el perfil de nuestra ciudad como promotora de eventos nacionales e internacionales.

 

Un legado deportivo

En el año 1982 se realizó en Argentina la segunda edición de los Juegos Sudamericanos —en aquella oportunidad denominados Cruz del Sur— distribuyendo las competencias entre Rosario y Santa Fe. En aquella ocasión, nuestra ciudad se vio beneficiada con dos obras emblemáticas: el CARD y el estadio de la UTN, infraestructura que fue y viene siendo utilizada como sede para grandes eventos internacionales.

Sin embargo, resulta interesante marcar una gran diferencia entre ambos escenarios: la pista, cuya administración quedó en poder de la Provincia —en algún periodo delegó la administración y mantenimiento en la Federación Santafesina de Atletismo— es de uso público, mientras que la administración del estadio de la Tecnológica quedó en manos de la Universidad y el uso está limitado a las actividades de esta institución.

La pileta debería entonces tener algo de los dos modelos: por un lado, ser de acceso público, como el CARD; por el otro, encontrar alguna institución capaz de garantizar el buen estado y uso de las instalaciones, como la UTN.

 

Proyecto de Ordenanza

El proyecto tiene el objetivo de convocar a la amplia participación de la comunidad santafesina en este objetivo que busca consolidar a la capital provincial como sede de grandes eventos y renovar las fuerzas para la concreción de la anhelada y promocionada construcción de una pileta olímpica que daría un impulso, sin igual, a la natación de alto rendimiento local que cuenta con los más importantes nadadores y nadadoras de la Argentina. Es inspiración de esta propuesta jerarquizar el deporte social como una política pública de salud y cultural que promocione la educación física desde el concepto de “mens sana in corpore sano”. Una política pública urgente por sanar la crisis cultural y de valores.
La disciplina, en el deporte, es una gran aliada para la reconstrucción del tejido social que se encuentra deshilachado. Una inversión del Estado que, indudablemente, tiene que ver con atacar la inseguridad y sus niveles de violencia, la salud pública, la educación y el encuentro con el otro vía la piel y dejando, por un rato, el whatsapp.